Sergio Núñez-Oswaldo Rodríguez /ASICh
A poco más de un año, los profesores disidentes de la reforma educativa volvieron arremeter en contra de los partidos políticos PRI, PAN, NA y PMEV, aunque en este último no incendiaron ni destrozaron sus oficinas como en los otros tres.
Como parte del plan de acción para presionar y lograr sus demandas en la mesa del diálogo que sostienen los dirigentes de la CNTE con la Secretaría de Gobernación, volvieron a bandalizar, lo cual ya no provocó tanta psicosis como la primera vez que lo hicieron en el marco de las elecciones federales. En las oficinas del PRI Municipal en Tuxtla, de Nueva Alianza en el estado llegaron e incendiaron papelería y mobiliario, destrozaron cristalerías y saqueando equipos de oficinas.
En el PAN no pudieron accesar, por lo que se conformaron con plantarse varias horas manteniendo encerrado al personal de ese partido político, pero pintorrajearon portones y paredes.
Olvidandoce de que son docentes, una vez más demostraron que les gusta vandalizar, la desobediencia civil y la rebelión, lo que es preocupante porque es lo que podrían enseñazar a los niños en clases.
Y como siempre, salen queriéndose escudar o desmentir que en sus actos llegan infiltrados, quienes son los que cometen los actos delictivos, pero en realidad difícilmente se puede acercar hasta la prensa, porque luego identifican a quienes no son de su gremio y los amedrentan, los corren. ASICh
