Víctor Moisés Hernández /ASICH
El alcalde de Huitiupán, Carlos Mario Montejo Urbina tuvo que recurrir a viejas prácticas del acarreo para poder llenar el salón colectivo, en dónde rindió su primer falso informe de gobierno municipal con cifras alejadas de toda realidad en cuanto a obras públicas.
Cumple el primer año del ejercicio de gobierno municipal, pero la gente no lo ha encontrado atendiendo en la presidencia municipal, en tanto los regidores, secretario municipal y el tesorero niega apoyos a las personas que lo necesitan.
Montejo Urbina hizo lo posible hasta lo imposible con tal de llegar al poder, realizó muchos compromisos firmados con puño y letra, pero hoy no puede cumplirlos, por lo cual muchas comunidades están inconformes y le han hecho un sin fin de manifestaciones, de llegar al grado de incendiarle su propiedad y tomarle la alcaldía.
Rinde informe cuando no hay obras de impacto social, lo que hay son calles y caminos ejidales totalmente abandonados y destrozados; sin definir presupuesto para los diferentes rubros, con nula comunicación con la gente.
En un año de gobierno han existido muchas quejas en el municipio por representar un gobierno agresor, represor, ausente, arrogante, intocable y autoritario para hacer lo que le venga en gana, por lo que hoy no se de baños de pureza porque su municipio lo tiene en completo abandono.
Su discurso en el informe resultó ser promesas vagas y sin sentido, porque a un año del gobierno morenista no hay nada que festejar, nada que reconocerle, ha sido un alcalde que se ha dedicado a saquear al pueblo; se ha convertido en el peor cacique que ha tenido Huitiupán, municipio al cual junto con su familia le han robado y lastimado al pueblo. ASICH
