Por qué las mujeres son más propensas al ‘síndrome del impostor’

* El estado de ánimo de las mujeres en México se encuentra tres décimas por debajo del de los hombres, con puntuaciones de 6.1 y 6.4, respectivamente. Aunque tengan conocimientos profesionales consideran que no es suficiente para aspirar a puestos mejor desarrollados, lo que impacta su bienestar

Ciudad de México.- En México, la percepción del bienestar entre mujeres y hombres presenta diferencias significativas que son influenciadas por varios factores, como la carga de responsabilidades familiares, el acceso desigual a oportunidades laborales y la discriminación en el entorno laboral.

Estas disparidades afectan negativamente su bienestar, haciéndolas más propensas a experimentar niveles bajos de satisfacción personal y laboral en comparación con sus colegas valores.

Por ejemplo, las mujeres pueden llegar a experimentar menos confianza en oportunidades de desarrollo profesional y en ser valoradas dentro de sus equipos de de trabajo, lo que no solo es una realidad en términos prácticos, sino que también puede “desencadenar” el síndrome del impostor, comenta Rosalinda Ballesteros Valdés, directora del Instituto de Ciencias de Bienestar Integral, Tecmilenio.

Cabe recordar que el síndrome del impostor es un fenómeno psicológico por el cual personas exitosas tienen la sensación de no ser merecedoras de sus logros.

Un ejemplo de esta situación es cuando las mamás, aunque exitosas en su contribución profesional, sienten que no son merecedoras de cierto desarrollo porque, en vías del crecimiento profesional, pudieran “descuidar” aspectos de la crianza de sus hijos. No se puede generalizar, por supuesto a todas las madres de familia. Lo cierto es que una gran mayoría se siente “entre la espada y la pared” al tener que elegir entre una y otra oferta.

¿Qué nos dicen las cifras?

Según los Indicadores de Bienestar Autorreportados en la Población (BIARE 2024) publicados por Inegi, (que mide las variables sobre la percepción que tienen las personas sobre su calidad de vida), el balance anímico o estado de ánimo de las mujeres en México se encuentra tres décimas por debajo del de los hombres, con puntuaciones de 6.1 y 6.4, respectivamente (en escala del 0 al 10).

De acuerdo con el reporte Factor Wellbeing realizado por el Instituto de Ciencias del Bienestar Integral, , y que consiste en una investigación rigurosa de cuatro dimensiones del bienestar (metodología BEAT) con más de 30 mil empleados mexicanos, las mujeres dan una menor calificación a preguntas como ¿te sientes valorada (o) en el aspecto profesional por el equipo? En una escala de calificación del 1 al 5, las mujeres se queda en un 3.48, lo que significa que está por debajo de un promedio considerado como ‘bienestar’ en sus espacios de trabajo.

Factor Wellbeing es un estudio de bienestar organizacional, cuya metodología fue desarrollada por el ICBI, y los actuales hallazgos apuntan a que los grupos históricamente vulnerados, como las mujeres, tienen menor y más ‘frágil’ percepción de que sus colegas sean una red de apoyo. Además consideran que tienen menor posibilidad de decidir sus actividades y menor tiempo para realizar acciones o convivir con personas al salir del trabajo.

“Son las personas que menos sienten que se les cuida, que son tratadas con igualdad o que sus actividades son consideradas importantes, lo que podría desencadenar pérdida de talento por no tener cuidar los factores que impactan en su bienestar”, apunta Ballesteros.

Aunado a ello, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) revela que el 29% de las personas trabajadoras ha tenido que pausar su carrera profesional en algún momento de su vida por situaciones personales. Casi la mitad de estas personas son mujeres casadas (44%) y 51% son madres.

Estos datos coinciden con lo que el Índice Global de Brecha de Género del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) reportó en 2023 cuando señaló que se estima que hasta 134 años podría tomar cerrar las brechas en todo el mundo, una situación que impactará a las próximas cinco generaciones.

Soluciones inmediatas

En el caso de las mamás al retornar a la vida laboral pueden, aunque esto es un comportamiento contraproducente, sufrir discriminación por parte de los empleadores quienes suelen creer -en muchas ocasiones- que su rendimiento o desempeño será menor al de una persona que no tenga hijos.

De hecho, ONU Mujeres indica que el 16% de las madres trabajadoras se les paga menos en promedio que a las mujeres que no son madres, y la disparidad aumenta a medida que incrementa el número de hijas o hijos que tiene una mujer.

Paralelamente, muchas mujeres se encuentran a cargo de sus hijos dentro de sus horarios de trabajo. Para Ballesteros, un tema clave en que las mujeres vivan con mayor bienestar es poner atención a la economía del cuidado.

“Una mayor paridad en los permisos de cuidados se relaciona con una mayor participación femenina en la fuerza laboral”, expresa Rosalinda Ballesteros.

En México, las licencias de maternidad son obligatorias, intransferibles y remuneradas con una duración de 84 días. Sin embargo, los permisos de paternidad tienen una extensión de 5 días, no son obligatorios y el costo recae en el empleador.

Existen otras acciones que las empresas pueden implementar para mejorar los derechos de las mujeres. Entre ellas, impulsar las mentorías para desarrollo de carrera, la formalidad de los esquemas flexibles, además de crear programas de retorno de maternidad para que la mujer “no tenga que elegir entre la carrera y la familia”.

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