Política Al Márgen

Por Jaime Arizmendi

*Pemex, Desapareció con la Reforma Energética
*Eviel Flores, Nuevo Dirigente Sindical Electo

Argonmexico / Dicen que por las noches, nomás se le iba en puro llorar… Con la promulgación de las leyes secundarias, la Reforma Energética se concretó. Para la prensa internacional es “revolucionaria”, porque después de 76 años, el sector fue abierto a la inversión privada. Cambio drástico para Petróleos Mexicanos. Inicia una nueva era, que se juzgará si las reformas en las áreas de petróleo, gas y electricidad benefician a México, o si tras la mercadotecnia política, intercambian oro negro, por cuentas de vidrio; sostienen medios de comunicación internacionales.
Lo cierto es que tras las leyes secundarias que reglamentan la reforma constitucional de diciembre de 2013, Pemex, ícono del nacionalismo mexicano, no será lo imaginado por quienes protagonizaron la nacionalización petrolera; como tampoco ante la exprimida que le han dado privilegios sindicales, corrupción y el régimen fiscal.
Y es que las leyes secundarias implican para Pemex enorme transformación de la que se espera salga fortalecida, aunque para la izquierda “marcha hacia su privatización”. Con todo, ahora es una empresa productiva del Estado, cuyo dueño, como marca la Ley de Petróleos Mexicanos, será el gobierno, y como tal deberá buscar beneficios.
Para el director general de Pemex, Emilio Lozoya, la reforma energética obliga a cambiar la visión de los trabajadores de la petrolera, que a fin de competir con las empresas que lleguen a México, no sólo piensen en producir a cualquier costo; sino en ser eficientes y producir lo que cuesta menos.
Como sea, aparte de competir con empresas privadas en las áreas de exploración y explotación del crudo, como en el resto de los sectores productivos de la industria de hidrocarburos, otro gran cambio consiste en la salida del sindicato petrolero del Consejo de Administración de Pemex. Aunque el Estado asumiría parte del pasivo laboral, derivado de pensiones y jubilaciones: 1.1 billones de pesos; es decir, 10% del PIB del país, urge que pueda competir con empresas privadas.
El asunto estriba en que hasta ahora los trabajadores no aportaron un centavo para su retiro, porque el Contrato Colectivo de Trabajo del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), a cargo de Carlos Romero Deschamps, era intocable.
Por ello, el extinto Pemex cede un lastre al Estado con cargo a los contribuyentes, pero capaz de competir en el mercado nacional e internacional. Urgía eliminar privilegios como: herencia de plazas, bonos de gasolina de por vida, o jubilaciones tempranas; ampliar la edad de retiro de 55 a 65 años de edad de sus trabajadores, y ahorren en un sistema de cuentas individuales de retiro.
En ese mar de cosas, la corrupción, opacidad, impunidad, nepotismo y desvergüenza contribuyeron a derrocar al máximo dirigente del STPRM, Carlos Romero Deschamps. Vale anotar que sus excesos y prepotencia, aderezaron su caída; pese a que logró su objetivo de tornarse en multimillonario mexicano, gracias a las cuotas sindicales de la hoy exparaestatal.
Pero como reza el viejo refrán: no hay mal que dure 100 años… Y añadiría: Ni petroleros honestos que lo resistan. Y por fin, se hizo justicia. Tarde, pero justicia al fin. La inminente salida del extinto, y ahora ilegal STPRM, se dará de un momento a otro. Pemex, ya no existe.
Como se sabe, con la Reforma Energética y sus Leyes Secundarias, la entidad cambió de nombre a Empresa Productiva del Estado, y aunque en el sexenio de Felipe Calderón, a Romero Deschamps le dieron Toma de Nota hasta 2018, legalmente ahora el senador ya no representa a ninguno de los trabajadores de base, transitorios, pensionados o jubilados de Pemex, porque ya no existe ese ente.
Hace más de un año que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social tiene los documentos legales de quien sustituirá a Romero. Eliel Flores Ángeles ya obtuvo la aprobación, reconocimiento, aceptación y voto de confianza de las 36 secciones sindicales. Los ahora asociados de la principal industria del país, ya ven la luz al final del túnel.
El Secretario General del nuevo Sindicato Nacional de Trabajadores de las Empresas Productivas del Estado, Petróleos Mexicanos, Subsidiarias y Filiales (SNTEPEPMSF), trabajador del sector surgido de los talleres de soldadura y forja de instalaciones de Petróleos Mexicanos, en su natal Tamaulipas, llega con una filosofía de vanguardia.
Se compromete a la transparencia, rendición de cuentas, respeto a los derechos humanos de los asociados (antes trabajadores); al medio ambiente, impulso a la productividad, eficiencia y profesionalización de los agremiados, con la visión de revivir a la exparaestatal como empresa productiva detonadora del crecimiento económico, financiero y exportador del país que se ha perdido.
Eliel es honesto y transparente, diametralmente opuesto a su antecesor. Nació en Ciudad Madero, Tamaulipas, se tituló como Licenciado en Derecho, en la Universidad Autónoma del Estado de Tamaulipas. En 1964 se integró como aprendiz en el taller mecánico del Departamento 3310 de la Refinería Madero, con la ficha 401142, Sección 1 del STPRM.
En su hoja de vida se lee: trabajador de planta sindicalizado, con categoría de ayudante especial de operaciones en plantas desintegración UPH Desulfurizadora 42523, con número 73981 en la misma Refinería.
Tras su largo paso activo en el sector petrolero, dos años de su vida ha mantenido contacto personal, recorridos, visitas, encuentros, ofertas y compromisos con trabajadores sindicalizados, transitorios, pensionados y jubilados de las 36 secciones en busca del voto y confianza. Por unanimidad, ya representa a los “petroleros de bien”, y acaba la corrupción e impunidad de Romero Deschamps.
En breve, Eviel asumirá la responsabilidad de guiar de manera transparente, honesta, comprometida y respetuosa a más de 123 mil asociados de la hoy Empresa Productiva del Estado, bajo la premisa de Nueva Imagen, Credibilidad y Lealtad, virtudes que se perdieron en el periodo corrupto del extinto STPRM.
La renovación del Sindicato –antes petrolero- hoy de las Empresas Productivas del Estado, es un hito en la historia sindical de México, por dos razones: primero, porque los dirigentes corruptos ya no tienen cabida en un país que aspira a la grandeza, por eso la caída de Elba Esther Gordillo, del magisterio; Napoleón Gómez Urrutia “Napito”, de los mineros…
Segundo, porque la clase trabajadora, la que produce bienes que generan riqueza, demanda dirigentes auténticos, honestos, transparentes y comprometidos con ellos, con México y con la honestidad. Vientos de democracia soplan en las Empresas Productivas del Estado. Es tiempo de cambio en la vida sindical del país. No se requirió un golpe de timón a la antigua. Ahora, todo es por la vía legal…

argondirector@gmail.com y argonpolitico@gmail.com

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