Piden poner orden en CERESO; denuncian autogobierno

Saúl Galdámez /ASICh

Pichucalco, Chiapas.- Internos del Centro de Readaptación Social número 11 de este municipio, denunciaron ante medios de comunicación, la corrupción y el autogobierno que prevalece al interior de ese centro penitenciario.
Mediante un documento entregado a los medio de comunicación, los reclusos señalaron que el director del CERESO, es quien permite los actos de corrupción, abusos, violaciones a los derechos humanos y el auto gobierno al interior de esa prisión.
En el oficio los reos se quejan de maltratos, cobros por llamadas telefónicas, cobros por ingresar alimento y cobros para evitar agresiones del personal de seguridad y custodia.
En el documento acusatorio que fue escrito a mano, expresan que los más afectados con estas anomalías y abusos son precisamente los internos de nuevo ingreso a quienes un grupo de reos que encabeza el propio director del penal, les exigen el dinero a los familiares a quienes además les dicen cómo va ser la forma de pago.
Detallaron que estas extorsiones se realizan vía celular que son facilitados por el propio director del CERESO y los custodios, quienes cobran hasta 700 pesos para dejar pasar al interior de la penitenciaria un equipo de telefonía.
Manifiestan que son un grupo de diez personas que se dedican a la extorsión al interior del penal, todos trabajan bajo las órdenes del director de la prisión ya que también controlan el negocio de las drogas.
Y dieron nombres: Víctor Manuel Gutiérrez Tejero, Juan José Curiel Montiel, Daniel Hernández Hernández, Francisco González Trejo, Samuel Ramírez González, Adolfo Martínez, Isaías López Díaz, Ramiro Reyes Gómez, Juan Carlos Castellanos y Noé López Asunción como los responsables de encabezar el autogobierno y los actos de extorsión en el cereso de Pichucalco.
Explican que todas estas personas que se denominan representantes de población, son las que encabezan el auto gobierno en la prisión de Pichucalco, y quienes se niegan a sus chantajes son llevados a áreas de castigo donde permanecen aislados, y se les priva hasta de ir a la iglesia y de convivir con los demás reos.
“los compañeros son prácticamente secuestrados, se les priva de todo, y permanecen ahí hasta que los familiares paguen el dinero que exigen los jefes de la prisión”, indica el oficio.
Añaden que además de lo anterior los internos que no dan la cuota porque son pobres, son amenazados permanente con el traslado a otros ceresos del Estado, llevándolos muy lejos de sus familiares.
De igual manera denunciaron el acoso y las violaciones a los derechos humanos que sufren las visitas de los internos de nuevo ingreso, tanto hombres como mujeres son desnudados completamente por los custodios masculinos quienes los y las obligan hacer agachadillas sin ropa para detectar si no transportan grapas de droga en el ano o en la vagina.
Indican que por todas estas anomalías la población de reos que son más de 300 hombres y dos mujeres viven atemorizadosporque tienen que callar para evitar las represalias que pueden tomar en su contra tanto el director de la prisión como los miembros del llamado auto gobierno.
Al respecto solicitan al gobernador del Estado, Manuel Velasco Coello, así como al Secretario de Seguridad y protección ciudadana en el Estado, Jorge Luis Llaven Abarca, poner orden en la prisión de Pichucalco, donde los reos solamente piden estar en paz y cumplir con su respectiva sentencia “ya estamos cansados de tantos abusos y del auto gobierno que se vive dentro de este Cereso”, acotan diciendo. ASICh

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