Ciudad de México. Con la premisa de Joseph Campbell, de que “los mitos son expresiones externas de los movimientos internos de la sique humana”, el bailarín y coreógrafo Óscar Ruvalcaba creó Héroes y leyendas, una pieza en torno a los arquetipos que existen y son fuerzas vivas en el ser humano.
La obra, en la que participan ocho bailarines y el propio Ruvalcaba, tendrá su última función este domingo en el Teatro Raúl Flores Canelo del Centro Nacional de las Artes (Cenart).
El creador realiza una introspección respecto a los héroes y leyendas porque en este momento “hay una actualización del mito que siempre existe, y es importante regresar a este tema porque el mito de alguna manera nos regresa a un estado de salud síquica y nos da inteligencia hablando de esto. Por ejemplo, ahora está muy de moda la Odisea, de Christopher Nolan”.
En entrevista, Óscar afirmó que si analizamos los personajes de los cómics, realmente son mitos y arquetipos. “María Félix es Atenea, Pedro Infante es un arquetipo, Marilyn Monroe es Venus. Por eso son tan poderosos. Héroes y Leyendas quiere recordar que esa aparente historia que sucede en un tiempo sin conexión, sigue viva, sigue interactuando con nosotros”.
El también director consideró que detrás de todos los mitos casi siempre hay un significado interno, un proceso interno. “Creo que el inconsciente colectivo se construye desde la similitud, esta clasificación de fuerzas internas, como resultado tienes un enorme océano de mitos que son las mismas fuerzas vistas desde una cultura distinta”.
Para Ruvalcaba, la sique humana estructura esas fuerzas que no entendemos, pero que nos mueven, las pulsiones vitales, dándoles una imagen, una historia. De ahí nacen los mitos y los arquetipos: el héroe, el villano, la virgen.
“Hay dos maneras de leer el mito. Uno es en su formulación literal, que es la historia, pero también es ese mito que es en mí”, indicó.
La obra no es un montaje abstracto. Tiene un arco narrativo que parte de la astrología griegocaldea, la más popular en Occidente, aunque el coreógrafo reconoce que casi todas las culturas tienen tradición astrológica.
“Sigo una línea narrativa desde el principio, desde el nacimiento de la madre tierra que gesta el cielo, y se unen y gestan a las primeras fuerzas vitales, los cíclopes, los titanes, y de ahí surgen los dioses. Todo está en un marco mucho más amplio que es el zodíaco, que es el universo”.
La astrología, con su sistema organizado de elementos —agua, fuego—, calidades —fijos, mutables, cardinales— y casas astrológicas, es su hilo de Ariadna.
“¿Qué es el hilo de Ariadna? La inteligencia, la sagacidad para conquistar al Minotauro en el laberinto. Eso es lo que nos dan los héroes: un método y fuerza para confiar en nosotros mismos”.
De alguna manera hay algo autobiográfico en la pieza. “Necesitamos héroes cuando vamos creciendo porque la vida es difícil. Tener una figura, un modelo que te ayude a vencer tus retos es muy importante. Decir: si él lo logró, yo también puedo. Cuántas veces yo no he estado en situaciones súper difíciles y digo, ¿cómo lo solucionó? Desde la fascinación de niño por las imágenes y por la astrología, haber encontrado el valor mítico me sigue ayudando a descubrirme más en este momento de mi vida, donde ya tengo mucha historia”.
El montaje reúne a ocho bailarines con los que, dice, ha establecido una complicidad artística. De forma sorpresiva, Ruvalcaba se integró como intérprete tras la salida de la bailarina, Yazmine Rodríguez, por problemas personales.
“No pensé que iba a intervenir porque no me gusta ya entrar, pero me estaba volviendo loco. No es la misma energía de una mujer que la de un hombre, tuve que adaptar todo, pero no desde afuera, sino desde adentro. Las obras tienen su voz, tienen su identidad”.
Con más de 40 años como coreógrafo, Ruvalcaba comentó que su lenguaje cambió cuando dejó de buscar afuera.
“Cuando inicié sabía que tenía un impulso creativo, pero estás inserto en el mundo y el mundo te dice esto es lo bueno. Vivimos un tiempo complicado. Hasta 1940 podíamos decir esto es el clásico, esto es la danza moderna. Con la posmodernidad hay mil creadores, mil voces: Pina Bausch, William Forsythe, Paul Taylor, Cunningham. Al principio trataba de encontrarme a mí mismo en esas voces. Pensé que tenía que hacer coreografía como ellos. Fue un ejercicio de estilos durante mucho tiempo hasta que hace 15 años me di cuenta de que realmente no era yo. Empecé a trabajar conmigo mismo, no desde cero, porque ya tenía oficio e historia”.
Ruvalcaba destacó que “el problema del artista no es necesariamente el oficio, ese se consigue. Creo que más bien es tu identidad como artista. ¿Quién eres? ¿Qué te interesa? ¿Cuál es tu postura frente al mundo, frente a ti mismo?
“Hoy siento que esta obra es un paso en ese sentido, sigo en ese camino de descubrimiento. A veces de mí mismo, a veces del universo que me está proponiendo. Esta pieza ha estado llena de sorpresas. Cuando la inicié tenía un esquema y de repente, todo cambió”.
Concluyó: “los héroes y las leyendas siguen vivas, están entre nosotros. La obra es una aventura nueva, y tratamos de encontrar el hilo de Ariadna para dárselo al espectador”.
La Cía. Óscar Ruvalcaba Danza Contemporánea presentará Héroes y leyendas este domingo 30 de agosto, a las 18 horas, en el Teatro Raúl Flores Canelo del Cenart (avenida Río Churubusco 79, calzada de Tlalpan, colonia Country Club).C
Ciudad de México. Con la premisa de Joseph Campbell, de que “los mitos son expresiones externas de los movimientos internos de la sique humana”, el bailarín y coreógrafo Óscar Ruvalcaba creó Héroes y leyendas, una pieza en torno a los arquetipos que existen y son fuerzas vivas en el ser humano.
La obra, en la que participan ocho bailarines y el propio Ruvalcaba, tendrá su última función este domingo en el Teatro Raúl Flores Canelo del Centro Nacional de las Artes (Cenart).
El creador realiza una introspección respecto a los héroes y leyendas porque en este momento “hay una actualización del mito que siempre existe, y es importante regresar a este tema porque el mito de alguna manera nos regresa a un estado de salud síquica y nos da inteligencia hablando de esto. Por ejemplo, ahora está muy de moda la Odisea, de Christopher Nolan”.
En entrevista, Óscar afirmó que si analizamos los personajes de los cómics, realmente son mitos y arquetipos. “María Félix es Atenea, Pedro Infante es un arquetipo, Marilyn Monroe es Venus. Por eso son tan poderosos. Héroes y Leyendas quiere recordar que esa aparente historia que sucede en un tiempo sin conexión, sigue viva, sigue interactuando con nosotros”.
El también director consideró que detrás de todos los mitos casi siempre hay un significado interno, un proceso interno. “Creo que el inconsciente colectivo se construye desde la similitud, esta clasificación de fuerzas internas, como resultado tienes un enorme océano de mitos que son las mismas fuerzas vistas desde una cultura distinta”.
Para Ruvalcaba, la sique humana estructura esas fuerzas que no entendemos, pero que nos mueven, las pulsiones vitales, dándoles una imagen, una historia. De ahí nacen los mitos y los arquetipos: el héroe, el villano, la virgen.
“Hay dos maneras de leer el mito. Uno es en su formulación literal, que es la historia, pero también es ese mito que es en mí”, indicó.
La obra no es un montaje abstracto. Tiene un arco narrativo que parte de la astrología griegocaldea, la más popular en Occidente, aunque el coreógrafo reconoce que casi todas las culturas tienen tradición astrológica.
“Sigo una línea narrativa desde el principio, desde el nacimiento de la madre tierra que gesta el cielo, y se unen y gestan a las primeras fuerzas vitales, los cíclopes, los titanes, y de ahí surgen los dioses. Todo está en un marco mucho más amplio que es el zodíaco, que es el universo”.
La astrología, con su sistema organizado de elementos —agua, fuego—, calidades —fijos, mutables, cardinales— y casas astrológicas, es su hilo de Ariadna.
“¿Qué es el hilo de Ariadna? La inteligencia, la sagacidad para conquistar al Minotauro en el laberinto. Eso es lo que nos dan los héroes: un método y fuerza para confiar en nosotros mismos”.
De alguna manera hay algo autobiográfico en la pieza. “Necesitamos héroes cuando vamos creciendo porque la vida es difícil. Tener una figura, un modelo que te ayude a vencer tus retos es muy importante. Decir: si él lo logró, yo también puedo. Cuántas veces yo no he estado en situaciones súper difíciles y digo, ¿cómo lo solucionó? Desde la fascinación de niño por las imágenes y por la astrología, haber encontrado el valor mítico me sigue ayudando a descubrirme más en este momento de mi vida, donde ya tengo mucha historia”.
El montaje reúne a ocho bailarines con los que, dice, ha establecido una complicidad artística. De forma sorpresiva, Ruvalcaba se integró como intérprete tras la salida de la bailarina, Yazmine Rodríguez, por problemas personales.
“No pensé que iba a intervenir porque no me gusta ya entrar, pero me estaba volviendo loco. No es la misma energía de una mujer que la de un hombre, tuve que adaptar todo, pero no desde afuera, sino desde adentro. Las obras tienen su voz, tienen su identidad”.
Con más de 40 años como coreógrafo, Ruvalcaba comentó que su lenguaje cambió cuando dejó de buscar afuera.
“Cuando inicié sabía que tenía un impulso creativo, pero estás inserto en el mundo y el mundo te dice esto es lo bueno. Vivimos un tiempo complicado. Hasta 1940 podíamos decir esto es el clásico, esto es la danza moderna. Con la posmodernidad hay mil creadores, mil voces: Pina Bausch, William Forsythe, Paul Taylor, Cunningham. Al principio trataba de encontrarme a mí mismo en esas voces. Pensé que tenía que hacer coreografía como ellos. Fue un ejercicio de estilos durante mucho tiempo hasta que hace 15 años me di cuenta de que realmente no era yo. Empecé a trabajar conmigo mismo, no desde cero, porque ya tenía oficio e historia”.
Ruvalcaba destacó que “el problema del artista no es necesariamente el oficio, ese se consigue. Creo que más bien es tu identidad como artista. ¿Quién eres? ¿Qué te interesa? ¿Cuál es tu postura frente al mundo, frente a ti mismo?
“Hoy siento que esta obra es un paso en ese sentido, sigo en ese camino de descubrimiento. A veces de mí mismo, a veces del universo que me está proponiendo. Esta pieza ha estado llena de sorpresas. Cuando la inicié tenía un esquema y de repente, todo cambió”.
Concluyó: “los héroes y las leyendas siguen vivas, están entre nosotros. La obra es una aventura nueva, y tratamos de encontrar el hilo de Ariadna para dárselo al espectador”.
La Cía. Óscar Ruvalcaba Danza Contemporánea presentará Héroes y leyendas este domingo 30 de agosto, a las 18 horas, en el Teatro Raúl Flores Canelo del Cenart (avenida Río Churubusco 79, calzada de Tlalpan, colonia Country Club).
Con información de LA JORNADA
