Francisco J. Velazco Cantoral /ASICh
Pichucalco, Chiapas.- Maestros disidentes del Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuaria número 23, previo citatorio del Juzgado Segundo de Distrito de Procesos Penales Federales, fueron notificados de la resolución de la sentencia por el delito de oposición a obra o trabajo público, en la cual fueron condenados a prisión como consecuencia de los ilícitos que cometieron en contra de esta institución educativa.
En base a la Averiguación Previa No. C056/09-III, los inculpados comparecieron en el Centro de Readaptación Social “El Amate” de la ciudad de Cintalapa.
Oportunamente, se dieron a conocer los hechos en el que en el pasado mes de abril de 2009, un grupo de docentes encabezados por Arquímides López Gómez, Leonel Cruz Hernández, José Manuel Montejo Guzmán, Miguel Ángel Cano Pino, Lizbeth Méndez Salinas, Samuel Sala Zurita, Mario Sánchez Pérez, Héctor Custodio Arcia, Arturo Salvador, Laura Reyes Jiménez y Luis Miguel Madero Euan iniciaron una resistencia de forma violenta por el nombramiento que la Dirección General de Educación Tecnológica Agropecuaria (DGTA) hizo al Ing. Erick Ruíz Serrano como director de este centro educativo.
A raíz de estos hechos en el que estuvo en riesgo el ciclo escolar además de actos vandálicos al interior del CBTA No. 23, las autoridades educativas del estado denunciaron los hechos ante el Ministerio Público de la Federación, con sede en la Procuraduría General de la República, misma que luego de las investigaciones consignó dicha averiguación previa ante el juez segundo de distrito de procesos penales federales quien determinó la responsabilidad penal de los implicados.
Los docentes fueron apercibidos y amonestados para prevenir su reincidencia y lograr su readaptación social, perdiendo con esta sentencia condenatoria sus derechos constitucionales ante la sociedad y en la propia institución educativa, para no ostentar cargos directivos ya que a partir de esta sentencia quedan de manera permanente con antecedentes penales del fuero federal.
Con la sentencia condenatoria quedó demostrado el daño que estos pseudo maestros ocasionaron en perjuicio del patrimonio e imagen del CBTa No. 23 además de alumnos, padres de familia y la sociedad en general. ASICh
