Ante la polémica por la propuesta de Gianni Infantino para privatizar de manera parcial con un fondo de inversión torneos como la Copa del Mundo, la FIFA rompió el silencio y señaló que aunque “respeta las opiniones y preocupaciones expresadas”, las versiones “erróneas de los medios de comunicación” obligaron a que interrumpiera el proceso de consulta previsto respecto a la iniciativa entre las federaciones del organismo.
“Respetamos las opiniones y preocupaciones expresadas públicamente y reafirmamos nuestro compromiso con una consulta abierta y democrática. Nuestro proceso de consulta previsto se vio interrumpido por informaciones erróneas en los medios de comunicación. Continuaremos con este proceso de consulta para garantizar que cada asamblea municipal pueda expresar su voto basándose en hechos”, indicó en un comunicado.
“La iniciativa FIFA Forward Enterprise se ha propuesto únicamente para garantizar que todas las Asociaciones Miembro de la FIFA (AM) tengan la oportunidad de participar activamente en el desarrollo comercial del futbol en sus respectivos países, y que esto no se produzca a costa del espíritu ni de la gobernanza de la FIFA ni del deporte en sí. Nadie está vendiendo el futbol, esto es algo que la FIFA jamás consideraría”, precisó el organismo.
Según la propuesta de la FIFA, cada Asociación Meritoria (AM) recibiría 20 millones de dólares de financiación del programa FIFA Forward Development (FFE) durante los próximos cuatro años (2027-2030), independientemente del apoyo individual que reciba.
Este aumento de financiación provendría de los ingresos adicionales generados por la FFE mediante una gestión más eficaz de las operaciones comerciales de la FIFA, en beneficio de todas las federaciones mundiales.
El Programa FIFA Fast Forward consiste en una financiación única para el desarrollo de 20 millones de dólares adicionales por Asociación Mercante (AM).
“La participación sería totalmente voluntaria para todas las AM si la propuesta del FFE sigue adelante, y se financiaría con inversión externa sin ceder el control ni alterar la estructura de gobernanza de la FIFA de ninguna manera.
Sin el apoyo de la mayoría de las AMA, las actividades comerciales de la FIFA permanecerían inalteradas. La FFE no se habría creado”, apuntó.
La reacción de la FIFA llegó después de que el liderazgo de Gianni Infantino como presidente de la FIFA fue cuestionado seriamente por dos de sus principales confederaciones en el mundo: UEFA y Concacaf, que se opusieron al plan de crear una sociedad comercial abierta a inversores privados. El organismo europeo aprobó “por unanimidad” de sus miembros boicotear los Mundiales mientras el plan siga encima de la mesa y la Concacaf comunicó de forma oficial su inconformidad.
Con información de LA JORNADA
