Así sería el Mundial de la UEFA en caso de romper con FIFA

El fútbol internacional se encuentra a las puertas de la mayor fractura política y deportiva de su historia.

La relación entre Gianni Infantino, presidente de la FIFA, y Aleksander Ceferin, máximo responsable de la UEFA, atraviesa sus horas más oscuras debido a un polémico plan de privatización de activos del máximo organismo rector del balompié.

En respuesta, las 55 asociaciones miembro de la UEFA han votado por unanimidad boicotear todas las competiciones organizadas por la FIFA, una drástica medida que abre la puerta para que el organismo europeo organice su propia justa mundialista independiente.

El detonante de este conflicto es la propuesta de la FIFA de crear la filial FIFA Forward Enterprise (FFE), una empresa diseñada para controlar los derechos comerciales y de transmisión de los futuros Mundiales.

El plan de Infantino contempla vender el 20% de estas acciones al consorcio privado Thrive Eternal por un valor de 4,200 millones de dólares.

Ante esto, la UEFA reaccionó con firmeza emitiendo un comunicado donde sentenció de forma contundente que “el Mundial no pertenece a la FIFA para ser vendido”.

Este boicot aprobado por el bloque europeo no solo pone en jaque la viabilidad del Mundial 2030 (cuya sede principal está fijada en España, Portugal y Marruecos), sino que también afectará de manera inmediata la participación en el Mundial Femenino de Brasil 2027.

Los tres pilares del nuevo torneo global de la UEFA

De concretarse la separación definitiva, la UEFA posee la infraestructura y el control deportivo necesarios para hacer realidad su propio torneo global.

Según reportes internacionales, la estrategia europea para sostener este campeonato independiente se basaría en tres pilares fundamentales:

En primer lugar, se realizaría un bloqueo de futbolistas estrellas. La UEFA, en conjunto con las ligas más poderosas del planeta, la Premier League, LaLiga, la Serie A, la Bundesliga y la Ligue 1, suspendería la obligación de ceder jugadores a los torneos oficiales de la FIFA. Sin las grandes figuras que militan en el continente europeo, la Copa del Mundo oficial de la FIFA perdería prácticamente todo su valor deportivo y comercial.

El segundo pilar consiste en una alianza estratégica con la Conmebol. El plan de contingencia de la UEFA contempla expandir la Eurocopa o, en su defecto, crear un nuevo torneo global invitando formalmente a gigantes sudamericanos como Argentina y Brasil, replicando de esta manera el éxito que ya se ha visto en la Finalissima.

Finalmente, el tercer pilar se enfoca en la apertura a otras confederaciones. Ante el malestar existente en la Confederación Asiática (AFC) y en la Concacaf debido a la falta de transparencia financiera de la FIFA, la UEFA abriría cupos para que las mejores selecciones de estas regiones participen en su torneo, aislando por completo al organismo con sede en Zúrich.

Viabilidad comercial y la fecha límite del conflicto

Lejos de ser una simple amenaza, el proyecto de un Mundial organizado por la UEFA cuenta con una sólida viabilidad comercial.

Los grandes patrocinadores y las cadenas de televisión más importantes respaldan un torneo conjunto entre la UEFA y la CONMEBOL que reúna a las potencias europeas y sudamericanas, una propuesta que supera con creces el atractivo de la alternativa de la FIFA, la cual se ve apoyada principalmente por federaciones menores.

El mundo del fútbol se encuentra ahora en una cuenta regresiva definitiva que tiene como fecha límite el 19 de septiembre.

Este es el plazo máximo establecido para cancelar el proyecto de privatización de los derechos comerciales antes de que la UEFA y sus aliados activen de forma definitiva el plan de contingencia que cambiará para siempre las reglas del juego en el deporte más popular del planeta.

 

Con información de EL INFORMADOR

¡Comparte la nota!