Arely Noriega /ASICh
Tonalá, Chiapas.- Una mujer de aproximadamente 27 años de edad de origen hondureño, llorando acudió a la presidencia municipal, solicitando el apoyo para que su menor hija no sea arrebatada de sus brazos, ya que el Instituto Nacional de Migración (INM), pretende quitársela por tener la nacionalidad mexicana y ella quiere regresar a su país porque su madre está al borde de la muerte en un hospital.
Este lamentable caso ocurrió ayer al medio día, cuando la madre con su hija en brazos de aproximadamente un año de edad, se acercó a las personas que ahí se encontraban, a quienes les solicito la guiaran que podía hacer en ese caso, pues acudió a la casa del migrante en Arriaga, pero no encontró al encargado.
La mujer en un mar de llanto fue llevada por una joven al DIF municipal, pero le dijeron que tendría que presentar una identificación de ella para poder ayudarla, de lo contrario no podían hacer nada.
Posteriormente, la centroamericana acudió nuevamente al Ayuntamiento donde fue atendida por el secretario municipal Carlos López Infanzón, quien ofreció apoyarla económicamente, tanto él como los demás funcionarios y trabajadores, con la finalidad de que siguiera su camino en compañía de su esposo, pues llegarían según ella al Consulado de Honduras en Tapachula para dar a conocer su caso.
La mujer no quiso proporcionar su nombre porque que tiene miedo a que sea buscada por el personal de Migración, pues el acoso ha sido constante en intentar arrebatarle a su menor hija, aseguró.
Aunque sin papeles, sostuvo que es originaria de Honduras y que vivió algunos años en Puebla, y últimamente en Orizaba, Veracruz, donde nació su pequeña hija de un año de edad, la cual según el INM la infante debe quedarse en tierras mexicanas por ser de aquí, mientras que los padres pueden regresar a su lugar de origen.
Ante esta situación la pareja de centroamericanos pidió a las autoridades estatales no permitan que el INM se proveche de la vulnerabilidad de los migrantes; que cese el acoso hacia nosotros porque también somos seres humanos, y no es posible que me arrebaten a mi menor hija, sostuvo.
Sabemos que hay buena disponibilidad por el gobierno, pero son los elementos de migración los únicos que nos han hecho batallar en este caso, pues deberíamos recibir facilidades, atención y protección, acotó.
Ante estas declaraciones, esta corresponsal al investigar si la fémina tuvo algún contacto o solicito algún apoyo a los cónsules de El Salvador y Guatemala en Arriaga, estos indicaron que no, que ninguna mujer se acercó a denotar su caso puesto que aquí podíamos haberla enlazado al cónsul de su país en Tapachula, remarcaron los agentes consulares, o quizá ella irá directamente a su agente consular en el soconusco, remataron. ASICh
