Cosme Vázquez/ASICH
Los migrantes mexicanos, chiapanecos, al igual que todos los latinos nos estamos manteniendo a resguardo, estrictamente de la casa al trabajo, con el riesgo de ser detenidos por racismo, tan solo por el color o rasgos de ser extranjeros en Estados Unidos, sostiene Andrea N, migrante chiapaneca.
Asegura que la unidad los ha fortalecido para protegerse y no ser sujetos de las redadas en lo que va del gobierno de Donald Trump, las cuales en la primera semana de su mandato fueron intensas, aunque hoy han disminuido no salen de paseo ni van placenteramente a las tiendas, debido a que temen ser inspeccionados en sus autos y les pidan documentos oficiales.
Los que tenemos permiso de trabajo, que pagamos impuestos, seguro no hay problema, pero es incómodo que por racismo te paren los policías, sobre todo tan solo por el color de piel.
Esperan poder mantenerse como hasta hoy en los primeros 90 días de su gobierno, echándose pitazos por dónde va la Migra para evadirla o esconderse. Así lo vienen haciendo entre mexicanos, guatemaltecos, hondureños, venezolanos, nicaragüenses, salvadoreños. Y están dispuestos a aguantar los próximos cuatro años.
La embestida es en contra de migrantes indocumentados que no tienen aun permiso de trabajo, pero principalmente en contra de aquellos que tienen cuentas pendientes con la ley de los Estados Unidos, que alguna vez infringieron reglamentos y no cumplieron el deber. Mayormente esto se ha dado en Sanford, en el condado de Seminole, donde se han llevado a migrantes de Guatemala, pero el temor es igual y vivimos escondidos ahora en los otros condados del estado de Florida.
Sin embargo, en esta vorágine también están en riesgo de ser deportados aquellos migrantes con permiso de trabajo que les dan cobijo y techo, por considerarlos encubridores. Por eso, el temor que llegue la redada e irrumpa el domicilio donde pueda haber migrantes sujetos de la deportación masiva que ha ordenado el presidente de los Estados Unidos.
En tanto, el gobernador de Florida, Ron DeSantis decretó una ley que faculta a los policías hacer el alto a conductores de vehículos para inspeccionar sus documentos, y de encontrarlos sin derechos remitirlos a Migración, dijo.
Andrea asegura que migrantes ilegales latinos son muchos, pero pagan impuestos, seguro social, los cuales les descuentan sus empleadores. Sin embargo, cuando llega el tiempo de jubilarse por estar en estas condiciones no alcanzan este derecho, no les devuelven nada.
Por eso ahora que enfrentan esta situación de mayor racismo en Estados Unidos, se han unido los migrantes latinos para no comprar en aquellas empresas que apoyan las ordenes ejecutivas de Trump, como son las tiendas Walmart, Sam, Mac Donald y Coca Cola, entre otras, en donde semanalmente han dejado gran derrama económica.
Hoy, en esos comercios se nota la ausencia del migrante han bajado sus ventas, y se abastecen en comercios que son aliados de los migrantes, puntualizó. ASICH
