Los precios minoristas del diésel en Estados Unidos están alcanzando niveles históricos, una situación que no es ajena para México, pues de ese país importa alrededor del 49 por ciento de ese energético, de acuerdo con datos de la demanda promedio de la Secretaría de Energía (Sener).
El panorama alcista del combustible cobra mayor relevancia después de que el líder republicano en el Senado de Estados Unidos, John Thune, declaró el martes que “está abierto a explorar” una posible prohibición de la exportación de diésel, con el objetivo de incrementar la oferta y reducir el monto de la factura para la población estadunidense.
Datos de la Sener muestran que México importa alrededor de 49 por ciento del diésel, y Estados Unidos es el principal proveedor. La demanda promedio ronda 470 mil barriles diarios, la cual depende de la temporada. El restante 51 por ciento se cubre con la producción de Petróleos Mexicanos (Pemex).
La importancia del diésel radica en que es uno de los energéticos que impulsan las economías, ya que se utiliza para el transporte de alimentos, paquetes y bienes de consumo, así como en trenes, barcos, la construcción e incluso en la generación de electricidad.
Datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés) muestran que el 14 de septiembre el diésel llegó a 6.28 dólares el galón en promedio en ese país, y significa un aumento de 5.36 por ciento frente a la semana anterior y de 67.91 por ciento anual.
El alza se explica principalmente por el conflicto en Medio Oriente; no obstante, el Instituto Estadunidense del Petróleo (API, por sus siglas en inglés) señala que los daños causados por los ataques de los drones y la interrupción del envío a través del estrecho de Ormuz no son la única causa de la una reducción en la cantidad de combustible que llega a los mercados.
También indica que Rusia, uno de los mayores proveedores de diésel del mundo, dejó de exportar a principios de este año después de que las huelgas ucranias cerraran varias de sus refinerías. Además, China, importante proveedor de diésel para el resto de Asia, disminuyó drásticamente las exportaciones de combustible a principios de este año para preservar la oferta local.
El API estima que “la interrupción combinada en estas tres regiones significa que el mundo está procesando aproximadamente 5 millones de barriles menos de petróleo crudo por día que hace un año, casi 10 por ciento de la oferta mundial”, lo cual ha derivado en impactos para producir diésel.
De acuerdo con este organismo, Estados Unidos es uno de los países que produce mayores volúmenes de este energético, incluso en julio pasado la tasa de utilización de sus refinerías fue de 97 por ciento.
La volatilidad de la cotización del combustible no ha afectado la economía de los hogares mexicanos debido a que el gobierno federal ha puesto en práctica dos estrategias: mantener un pacto voluntario con gasolineros para que el litro de diésel no supere 27 pesos y subsidiar el impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS).
Además, desde la semana pasada, Hacienda reactivó, por primera ocasión desde 2022, un estímulo especial, el cual aumenta las subvenciones al precio que se paga en el país por diésel.
