La principal asociación del sector cárnico de México anunció el martes que su objetivo es duplicar las exportaciones de carne de vacuno a Estados Unidos el próximo año, con el fin de contrarrestar las pérdidas derivadas del cierre de la frontera provocado por un brote del gusano barrenador, que sigue paralizando el comercio ganadero.
En los primeros cuatro meses del año, las exportaciones de carne de vacuno mexicana a Estados Unidos aumentaron alrededor de 23 por ciento, según responsables del Consejo Mexicano de la Carne, quienes señalaron que la carne fresca representa la mayor parte de lo que se exporta.
En 2025, las exportaciones de carne de vacuno a Estados Unidos aumentaron 10.6 por ciento, hasta alcanzar un valor aproximado de 2 mil 300 millones de dólares, según datos de la cámara.
“Lo hemos incrementado. Si se puede duplicar, estaría excelente”, dijo a Reuters Macarena Hernández, directora general de la cámara.
Frontera cerrada
La frontera de Estados Unidos lleva cerrada al ganado mexicano desde hace aproximadamente un año, mientras México trabaja para contener un brote del parásito del gusano de la carne, que se ha extendido hacia el norte desde Centroamérica, sacudiendo las industrias ganadera y cárnica tanto de Estados Unidos como de México.
Esta interrupción ha obligado a un cambio fundamental y costoso en todo el sector ganadero mexicano, ya que los ganaderos que normalmente enviarían animales vivos al norte se ven obligados a retenerlos, alimentarlos y, finalmente, procesarlos en el país para su exportación como carne de vacuno, lo que suele ser un proceso de 18 meses.
Pérdidas de mil 800 mdd para el sector mexicano
El cierre de la frontera ha supuesto pérdidas de unos mil 800 millones de dólares para el sector ganadero mexicano, según la cámara.
Aunque la exportación de carne de vacuno sacrificada y procesada en México —en lugar de ganado vivo— ofrece una alternativa, los volúmenes siguen siendo reducidos porque el cambio apenas está comenzando, señaló Hernández.
México ha registrado 25 mil 107 casos de gusano barrenador desde noviembre de 2024, según datos del gobierno hasta el 17 de mayo, lo que pone de relieve la magnitud del brote mientras las autoridades siguen luchando para hacer frente a su propagación. De ellos, mil 190 casos siguen activos.
Si bien el estado sureño Chiapas sigue registrando el mayor número total de casos, el patrón geográfico del brote ha cambiado, y ahora el estado oriental Veracruz y el central Puebla, concentran el mayor número de infecciones activas. Los casos en perros también han aumentado y el gobierno informó en abril de una infección confirmada en un perro en la capital, Ciudad de México.
México, en coordinación con funcionarios estadounidenses, dispersa moscas estériles por los estados del norte, incluidos Tamaulipas, Nuevo León y San Luis Potosí, así como en una zona de amortiguación que se extiende unos 89 kilómetros al sur de Texas, como parte de los esfuerzos para detener la propagación hacia el norte del brote del gusano barrenador.
Un pilar fundamental de la estrategia de México es una nueva planta de producción de moscas estériles en el sureño estado Chiapas, que, según informó el gobierno el mes pasado, lleva un avance de 75 por ciento y se espera que comience a funcionar a finales de junio.
Con información de LA JORNADA
