Mensaje de Carlos Hiram Culebro Sosa, al recibir la Medalla al Mérito Ciudadano Joaquín Miguel Gutiérrez

“Si deveras se quiere combatir
el uso de las drogas, debe empezarse
por el principio, es decir, por
la reforma de la sociedad misma
y de sus fundamentos sociales
y espirituales”
Octavio Paz

Lic. Carlos Morales Vázquez, ´Presidente Municipal de Tuxtla Gutiérrez
Distinguidos miembros del Honorable Ayuntamiento
Representantes de los medios de comunicación
Amigos todos:
Al agradecer la honrosa distinción que me hace este Honorable Ayuntamiento Tuxtleco, al determinar que soy merecedor a la medalla Joaquín Miguel Gutiérrez, que es la máxima distinción que otorga a sus ciudadanos; en mi caso, por las acciones que he realizado y continuaré haciendo en el campo de las adicciones, debo decir que la recibo como un gran honor no sólo para mi persona sino también a nombre de decenas de individuos que permanentemente llevan a cabo actividades para contener esa grave problemática, de la que haré algunas reflexiones.
Omitiré varias cifras en aras de abreviar mi intervención y porque ese análisis cuantitativo impide ver que atrás de cualquier adicción, la mayor de las veces hay toda una familia que sufre por esa circunstancia.
Aunque el consumo de drogas va en aumento, se presenta a edades cada vez más temprana asociado al incremento de la población femenina que recurre a esas sustancias, sigue existiendo poca información sobre el tema, por ello, no es extraño que un padre de familia suponga que a su hijo adolescente le sería difícil conseguir marihuana, cuando éste requiere menos de una hora para conseguir un carrujo.
Aunque el problema se agudiza en los jóvenes, grave error se comete cuando se pretende impactar sólo a esa población, olvidando la pertinencia de abarcar a toda la familia y a otros sectores. En charlas con estudiantes se corre el riesgo de darles más información que la que requieren y despertar su interés de probar esos productos; además, es pertinente dar seguimiento al impacto que generan esas pláticas, lo que no siempre se realiza; asimismo, algunos de quienes se incorporan en la atención de la drogadicción, con mucho entusiasmo pero pocos conocimientos en la materia, no es extraño que sugieran acciones de las que ya se ha comprobado su ineficacia. Esos espontáneos son bienvenidos en las corridas de toros, pero no para atender las adicciones.
Algunos comunicadores divulgan el elevado costo de drogas incautadas, lo que constituye para algunas personas un incentivo para incorporarse a esas acciones ilícitas. Lo deseable es que precisen el número de individuos que ya no se intoxicarán gracias a esos decomisos.
También están aquellos que proponen castigar severamente a los consumidores, cuando el escarmiento sólo refuerza en los adictos la idea de que nadie les entiende, salvo los amigos con quienes se intoxica, por lo que con esos correctivos se obtienen resultados contraproducentes. El drogodependiente es una persona enferma y como tal debe tratársele, sin llegar al extremo de proporcionarse sus tóxicos “porque está enfermito”
Es preocupante que el último estudio sobre adicciones en el país fue la Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas, Tabaco y Alcohol 2016-2017, lo que lleva a preguntarme cuándo se hará la siguiente encuesta, ya que es un material indispensable para trabajar en ese ámbito.
No nos olvidemos de los videojuegos. En un estudio que realicé hace 13 años en una preparatoria, encontré que el catorce por ciento de sus alumnos varones presentaban adicción a esas maquinitas y no me cabe la menor duda que dicho porcentaje ha aumentado con el paso de los años.
Por lo antes mencionado, propongo que en los establecimientos con renta de esos equipos se les disminuyera el pago de impuestos (o se promueva esta medida ante la autoridad recaudatoria correspondiente), a aquellos que incorporarán videojuegos de carácter ludo-educativos, de deportes o estrategia, suprimiendo por lo menos una maquinita de combate o de tiro, que se caracterizan por una alta carga de violencia y pornografía.
Sobre el tabaco y alcohol, de alto consumo en todo el orbe, cabe mencionar lo siguiente.
En todo el mundo hay alrededor de mil millones de personas que fuman. En el territorio nacional hay cerca de 15 millones de tabaquistas, de los cuales ocho de cada diez son hombres. De todos ellos, casi 700 mil son menores de edad a pesar de que está prohibida su venta a esa población; asimismo, más de 5 millones de mexicanos han usado cigarros electrónicos y cerca de un millón los consumen actualmente. Es curioso que la sociedad se alarma cuando ocasionalmente se accidenta algún gran avión llevando a muchos pasajeros, pero no decimos nada porque por enfermedades relacionadas con el tabaquismo cada día fallecen en el país más personas de quienes mueren en esos accidentes aéreos.
Referiré una anécdota sobre este tema. Para una conferencia sobre tabaquismo a maestros, se contactó a una médica de la ciudad de México para que diera esa charla. Se me pidió que apoyara a la expositora por si surgiera alguna pregunta relacionada con nuestro entorno. Como la conferencista encendió un cigarrillo mientras se preparaban los recursos tecno didácticos que usaría, belicosos maestros ya no la dejaron participar y tuve que impartir esa charla. Bien dicen los que saben de este tema –yo sólo repito lo que ellos dicen- que si no se predica con el ejemplo, se tendrán resultados negativos.
De los cigarrillos electrónicos ya mencionados, el sabor a frutas u otros olores agradables que arrojan hace suponer que son inocuos, cuando no es así en la mayoría de esos productos. De estos cigarrillos, también conocidos como vapeadores, lo hay en forma de goma de borrar y lapiceros, que también sirven para borrar o escribir, entre otras modalidades.
En cuanto a las bebidas alcohólicas y según la OMS, en todo el orbe más de dos mil millones de personas ingieren anualmente esos líquidos, de los cuales 240 millones tienen abuso o dependencia, provocando cada año la muerte de un bebedor cada diez segundos. Su consumo nocivo impone a los países una carga económica y social considerable, al saturar los sistemas de salud, perjudicar a las personas y generar costos innecesarios en familias y sociales, como lo demuestran nuestros amigos de la Coalición Salud-hable.
A pesar de que en todo el territorio nacional se consume menos alcohol que en muchas otras naciones, las repercusiones negativas en el país son mayores que en muchas otras regiones del orbe, porque su ingesta en México es de manera ocasional, pero hasta llegar a la embriaguez la mayor de las veces. En otras partes de mundo su empleo es elevado, pero en pequeñas cantidades en cada ocasión.
En los jóvenes se está dando el empleo de alcohol mezclado con bebidas energizantes, lo que puede provocar infarto agudo al corazón.
También es preocupante el consumo nocivo de bebidas embriagantes en encuentros deportivos, que en ocasiones derivan en actos de violencia.
Al atender el alcohol o cualquier otra droga, a veces surgen situaciones inesperadas, como lo que me ocurrió hace muchos años en este mismo edificio en el que nos encontramos, cuando el presidente municipal de ese entonces me invitó para platicar sobre el problema que comento. El entusiasmo con el que asistí desapareció al sentarme a un lado del edil y percatarme que tenía un marcado aliento alcohólico.
Por otra parte, debe cuidarse la implementación de las medidas que recomienda la OMS para el alcoholismo, que se mencionan a continuación:
a) Reducción de la disponibilidad y de las horas de venta de alcohol. Esta medida –como ya lo he expresado en otros foros- la viene desarrollando de manera excelente la actual administración municipal de Tuxtla Gutiérrez, como no se había hecho antes.
b) Acciones para evitar la conducción de vehículos bajo la influencia del alcohol. Formulo otra iniciativa: si el alcoholímetro preventivo reduce los accidentes vehiculares, ¿por qué no aplicarlo en las cantinas a aquellos parroquianos que voluntariamente quisieran someterse al mismo?
c) Tamizaje e intervenciones breves para reducir el consumo nocivo del alcohol. Al respecto cabe mencionar que entre otras instituciones que omito para no abusar del tiempo de mi participación, en Tuxtla Gutiérrez funcionan los Centros de Integración Juvenil, establecidos desde 1969 y Alcohólicos Anónimos, de los cuales en esta capital sesionan más de 120 grupos pertenecientes a la Central Mexicana de Alcohólicos Anónimos AC; ambas, con importantes éxitos terapéuticos en su cotidiana labor.
d) Prohibición de la publicidad y de los patrocinios. Esta medida ayuda a prevenir o retrasar el inicio del consumo en menores de edad.
e) Aumento del impuesto sobre las bebidas alcohólicas. Ese incremento, como es evidente, pretende desalentar el consumo de esas bebidas y representa un ingreso adicional a los gobiernos.
De la marihuana cabe mencionar que en el mundo es la droga fiscalizada de mayor consumo. En México casi nueve de cada cien personas la ha consumido, reportándose el uso de marihuana sintética. Seis de cada diez usuarios se iniciaron a los 17 años de edad o antes. Los demás empezaron entre los 18 y 25 años.
Sobre el potencial terapéutico de la marihuana, recordemos que para que un producto sea aprobado como medicamento se requiere realizar estudios de diversa naturaleza y explorar sus efectos en animales y después en seres humanos, lo que requiere de muchos años de investigación. A la fecha, existen algunos medicamentos ya autorizados, pero no son tantos como algunos suponen.
Por otra parte, durante 2022 la COFEPRIS duplicó el número de permisos para usar marihuana con fines recreativos, en relación al año anterior. Sin duda, no es esa disponibilidad la que queremos para nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos.
Asimismo, es loable que los presidentes de Canadá, EEUU y México acordaran recientemente realizar tareas conjuntas para atender el grave problema del fentanilo y otras drogas sintéticas. Ojalá y ese mandato no disminuya en el país los recursos para la atención de las drogas legales, debido a que quienes recurren al fentanilo, muchas veces se inician con el alcohol o tabaco.
Sobre los recursos humanos para las acciones que se deben realizar en el tema que analizo, cabe citar el estudio de cobertura nacional que coordinó el inolvidable Dr. Jesús Kumate Rodríguez en escuelas de medicina, psicología, enfermería y trabajo social, en el que demostró que es reducida la capacitación que sobre la farmacodependencia reciben durante su formación profesional.
En cuanto a la participación comunitaria cabe precisar que atender el problema de las drogas no es competencia exclusiva de las autoridades y de expertos sino que incumbe a toda la sociedad, sin embargo, varios ciudadanos sólo se preocupan cuando algún familiar recurre a esas sustancias y éste es un obstáculo al que deben dedicarse mayores recursos para incrementar el apoyo de la ciudadanía.
Por último, si alguien desea tener más información sobre este tema, puede consultar cualquiera de los libros editados por Centros de Integración Juvenil, se localizan en internet.
Gracias por escucharme.
Carlos Hiram Culebro Sosa
27 de Abril de 2023.

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