Francisco J. Velazco Cantoral /ASICh
Pichucalco, Chiapas.- Mientras existen familias que viven en condiciones deplorables, la administración municipal utiliza los programas del gobierno federal como botín político, toda vez que es evidente la corrupción que prevalece en la asignación y distribución de los apoyos y programas como el de Piso Firme, el cual ejecuta la Secretaría de Desarrollo Social.
Al respecto la señora María Silva Zapata, con domicilio en La Estación Crimea y que vive en condiciones de desventaja, apenas con lo necesario para subsistir, declaró que no fue tomada en cuenta en el censo que realizaron las autoridades municipales para recibir el beneficio del programa Piso Firme.
Detalló que tampoco el alcalde Santiago Herrera le quiso proporcionar una de las casitas que pertenecen al fraccionamiento “Juan Camilo Mouriño”, las cuales por cierto permanecen abandonadas ante el rechazo de los beneficiarios por carecer de los servicios básicos y energía eléctrica.
En tanto, esta señora vive en un espacio de apenas 3 por 3 metros, con paredes y puertas de tablas, techo de lámina de cartón y piso de tierra, pero no calificó para recibir los beneficios que otorga la Secretaría de Desarrollo Social.
En contraste en la ranchería Ignacio Zaragoza una construcción en apenas obra negra, propiedad de un empleado del Ayuntamiento, fue beneficiado con la construcción de piso firme, al igual que otras 85 acciones realizadas en esa localidad.
Al igual que en Zaragoza y Crimea existen varias localidades donde las autoridades municipales antepusieron el interés político ante la verdadera necesidad, y hoy en día salen a la luz pública con la esperanza que los responsables de estos actos de corrupción reciban un castigo ejemplar. ASICh
