Un Sindicato debe pronunciarse Por la observancia irrestricta de las garantías individuales y los postulados sociales establecidos en la Constitución General de la República, de manera particular, en lo que se refiere al Apartado B del Artículo 123 constitucional.
Por el respeto absoluto a la autonomía sindical, como un principio de legalidad fundamental para las organizaciones obreras y de trabajadores, que permite el acuerdo social, la convivencia ciudadana armónica, la gobernabilidad nacional y el funcionamiento adecuado de las instituciones públicas y políticas del país.
Por la solidaridad de clase y la afinidad de acciones entre obreros, trabajadores y sus organizaciones sindicales, como instrumentos que permitan el reconocimiento, la dignidad, el progreso y la justicia social.
Por el respeto a las organizaciones sindicales y a la libre determinación de sus procesos que dan sustento para que el Sindicato exija recíprocamente el respeto a su personalidad, a su organización, a sus funciones y decisiones, sin admitir, aceptar ni permitir que fuerzas ajenas interfieran o influyan en su naturaleza sindical ni mucho menos en sus objetivos y funcionamiento.
Por la defensa de la integridad sindical y su presencia nacional, lo que será promovido y defendido ante toda institución, organización o persona de manera enérgica e indudable, conducta que será adoptada ante cualquier pretensión de desestabilizar o fragmentar al Sindicato, así como cuando se busque impedir la realización de sus objetivos o se pretendan promover acciones que sean contrarias a ellos.
Por un sindicalismo activo e inteligente, que de manera sólida y estratégica se posiciona para gestionar sus demandas, para hacer valer su importancia, para acrecentar sus derechos y conquistas, para procurar sus ideales sociales, para hacer valer los resultados de su trabajo y dedicación, para ejercer en beneficio de los demás el llamado de su vocación por la salud, sin desgastar ociosamente sus energías y su capacidad de acción, dirigiéndolas hacia lo más importante.
Por la unidad e integración del movimiento de los trabajadores al servicio del Estado y de los Sindicatos hermanos, aglutinados eficazmente en torno a la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE). Por el fortalecimiento y la libre manifestación de la identidad y pertenencia de los afiliados a su Sindicato, como un requisito indispensable de la firmeza, unidad y eficacia de la organización.
Los sindicatos deben participar en un diálogo social incluyente y eficaz para mejorar el trabajo decente, pero también en cuestiones socioeconómicas y de desarrollo sostenible más generales que afectan a los trabajadores de todo el mundo.
La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es una plataforma para este diálogo social ampliado.
Los sindicatos pueden atender a las necesidades de los trabajadores.
Los sindicatos han organizado y atendido a grupos de trabajadores emergentes o usualmente infrarrepresentados. Han atendido las necesidades de los trabajadores de la economía informal, por ejemplo, organizando a los trabajadores de este ámbito e integrándolos en las estructuras formales del movimiento sindical. Lo mismo ocurre con los trabajadores jóvenes.
Los sindicatos han tropezado con numerosos obstáculos para organizar y prestar servicios a los trabajadores de la economía de las plataformas digitales, pero los trabajadores de estas últimas se están organizando, tanto por medios convencionales como nuevos, a través de los sindicatos existentes o creando nuevas organizaciones.
Organizar a los trabajadores de la economía informal
Organizar a los trabajadores de la economía de las plataformas digitales.
Organizar a los trabajadores jóvenes
Mejorar la gobernanza interna de los sindicatos, Hablar y actuar como una sola voz.
El diálogo social incluyente y eficaz potencia los efectos de los sindicatos
Los sindicatos deben participar en un diálogo social incluyente y eficaz para mejorar el trabajo decente, pero también en cuestiones socioeconómicas y de desarrollo sostenible más generales que afectan a los trabajadores de todo el mundo.
Los cuatro escenarios futuros para los sindicatos – marginación, dualización, sustitución y revitalización – son posibles, y de hecho están teniendo lugar en este momento, en ocasiones en el mismo país, en diferentes sectores y en diferentes combinaciones. Por ejemplo,
la dualidad como forma de resistir a la marginación;
la sustitución como fuente de inspiración para la revitalización;
la revitalización como apertura a la dualización.
Diversas herramientas, tales como la prospección o la concepción de hipótesis, pueden ser de utilidad para los sindicatos que estén experimentando esta incertidumbre, y les permitirán adelantarse a los cambios, estudiar los posibles panoramas y propiciar la acción transformadora. Ahora bien, en este contexto de múltiples transiciones que imponen tantos y tan graves problemas a los sindicatos, ellos han demostrado una gran resiliencia y una notable capacidad para revitalizarse de forma innovadora. Es un buen augurio de cara al futuro. Hoy más que nunca se necesitan sindicatos fuertes para construir un mundo del trabajo basado en el desarrollo sostenible y que garantice trabajo decente para ellos. Situación de los Sindicatos en la actualidad. La afiliación sindical en todo el mundo ha ido disminuyendo con el tiempo, a pesar de algunos puntos brillantes en determinados países africanos o latinoamericanos donde la afiliación aumentó. En este descenso general entran en juego diferentes factores: piénsese en el paso de los empleos manufactureros a los de servicios, la externalización de los empleos sindicalizados, la informalización de la economía y la mutación de la relación laboral o la automatización. De hecho, la afiliación sindical es inferior en el caso de las personas con alguna forma de empleo atípico o un empleo precario, como los trabajadores temporales y por cuenta propia o los trabajadores de la economía informal y de las plataformas digitales. Además, las restricciones legales y las violaciones de los derechos sindicales, como el derecho a organizarse y a negociar colectivamente, son generalizadas. Esto afecta a la capacidad de los sindicatos para organizar, representar y prestar servicios a los trabajadores. No es de extrañar que la afiliación sindical sea inferior allí donde se violan los derechos sindicales.
