Por vez primera se logró la reproducción en cautiverio de la mojarra tahuina, una de las 300 especies de cíclidos nativos de Chiapas, cuyas poblaciones fueron mermadas por las modificaciones en su hábitat y la sobrepesca informó el docente-investigador de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH), Ernesto Velázquez Velázquez.
El catedrático de la escuela de Biología y Arcadio Uscanga, maestro de acuacultura en el Campus del Mar, coordinaron el proyecto de reproducción en cautiverio de la mojarra tahuina, cuyo objetivo es el repoblamiento natural de la especie en la reserva de la biosfera La Encrucijada, en donde se liberaron 30 mil crías recientemente.
Los docentes apoyados por alumnos de las licenciaturas en Biología y Biología Marina y Manejo Integral de Cuencas realizaron el proyecto a invitación de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y socios de una cooperativa pesquera de la comunidad Pampa Honda, en el municipio de Mapastepec.
Con los recursos federales obtenidos por los pescadores se financió la crianza y reproducción de la mojarra tahuina, en el laboratorio de la escuela de Biología de la UNICACH, proceso que fue supervisado por los docentes, alumnos de servicio social y tesistas.
Velázquez Velázquez dijo que la mojarra tahuina es apreciada en la región Costa de la entidad por su alto valor comercial, que está en función del exquisito sabor de su carne. Este pez es de la familia de los cíclidos, es carnívoro y se alimenta principalmente de larvas de insectos y otros invertebrados, por lo que hace una función de controlador biológico, de las poblaciones de moscos.
El especialista indicó que además forma parte de la cadena alimenticia, al ser alimento de otros grandes depredadores, como los robalos y pargos, pero también de aves acuáticas.
Actualmente “a raíz del cambio que han sufrido las bocabarras por el manejo del dragado y la sobrepesca que se ha tenido en todos los sistemas lagunares las poblaciones de la tahuina se han mermado de manera drástica, a tal grado que en algunos lugares la pesquería ha disminuido más del 50 por ciento”, afirmó el investigador.
Velázquez Velázquez mencionó que luego de lograr de forma exitosa la reproducción en cautiverio de la mojarra tahuina, se abre la posibilidad para el repoblamiento natural y también de iniciar el cultivo en estanques o jaulas.
El incremento en las poblaciones de mojarra tahuina que se pretende a través de estas acciones, precisó el biólogo, contribuirá a la reducción en las poblaciones de mosquitos en las poblaciones pesqueras, cuyos habitantes también se beneficiarán de la pesca de este codiciado pez de agua dulce.
Detalló que como parte del proyecto la UNICACH se comprometió a reproducir 5 mil crías de tahuina, pero el adecuado manejo en el laboratorio, dio como resultado que obtuvieran más de 40 mil crías.
En la primera etapa del proyecto 20 mil de estas crías se destinaron para repoblamiento natural de la especie y 10 mil se otorgaron a los pobladores de la comunidad Pampa Honda, para su reproducción en un encierro rústico. ASICh
