Todo un éxito resultó la presentación del libro Retrato de una familia chiapaneca del Bicentenario, del doctor Fernán Pavía Farrera y editado por Comité Directivo Estatal del PRI, encabezado por el diputado local electo Aquiles Espinosa García, quien en el acto agradeció personalmente al autor de la obra por haber permitido que este partido político lo presentara en el marco de los festejos del Bicentenario de La Independencia, el Sesquicentenario de la Reforma y el Centenario de la Revolución.
Ante diputados federales y locales, presidentes municipales y ciudadanos interesados en la cultura, que llenaron por completo el auditorio Plutarco Elías Calles de la sede del partido, con gran maestría y conocimiento presentaron la obra Javier Espinosa Mandujano, presidente de la Comisión del Bicentenario y el gran escritor cuentero Eraclio Zepeda, quienes coincidieron en señalar que esta obra es de gran importancia para la historia de la cultura de los chiapanecos.
Juan Carlos Bonifaz Trujillo intervino como morador en el acto, y presentó a ambos exponentes, de quienes expuso su trayectoria de cada uno en el estudio, la cultura y la política.
Ambos presentadores expusieron la riqueza del libro en cuanto a historia y seguimiento a la descendencia de una familia prodigiosa, que finalmente retrata a la familia de Don Joaquín Miguel Gutiérrez, prócer libertador que ha tenido Chiapas y uno de los más admirables inclusive en Centroamérica.
Espinosa Mandujano describió además al autor de la obra como un investigador sagaz, disciplinado, con grandes virtudes que afrontó una tarea extraordinaria para hacer el libro, para lo cual tuvo que inquirir en archivos públicos y privados el nacimiento de una historia interesante para los chiapanecos.
Señaló que aunque el libro trata de una colección documental, y fue elaborado por un historiador en verdad no es un libro de historia en sí, sino de las pasiones que se dieron desde el siglo XVI por los siguientes 400 años hasta darnos el retrato de la familia de Don Joaquín Miguel Gutiérrez.
Dejó en claro que aunque para algunos parezca extraño este tipo de actos en un partido político, lo cierto es que la cultura y la política se han expresado siempre con gran unidad en el seno del Revolucionario Institucional.
Subrayó que ahora este tipo de acto cobra relevancia porque precisamente vivimos tiempos en que el PRI necesita transformarse implacablemente, para sustituir la demagogia que se ha traído en décadas por otra demagogia más eficaz, válida y conveniente para la nación.
En tanto, el escritor Eraclio Zepeda en su participación describió magistralmente el contenido del libro con las realidades de nuestro tiempo, sobre todo en cuanto a la territorialidad donde tuvo sus fueros la familia de la que provino Joaquín Miguel Gutiérrez, área geográfica conocida ahora como el municipio de Berriozábal, que fueron tierras compradas por Don Miguel Antonio Gutiérrez y conocidas como la fina Don Rodrigo.
Anotó que el Dr. Pavía Farrera en su libro hace una riquísima descripción de las propiedades que existían en esas fincas y las familias que se han prolongado hasta ahora y están presentes en Chiapas. También revela en el libro el comercio que impulsó a partir en ese entonces el señor Gutiérrez hasta en el extranjero, y describe reuniones que resultaban increíbles de la época.
De igual manera, en su libro el Dr. Pavía Farrera describe la tienda, del papá de Don Joaquín Miguel Gutiérrez, joyería y títulos de libros y ediciones de aquellas bibliotecas.
Revela en el libro que la iglesia de Berriozábal está en el mismo lugar donde estuvo la capilla de los Gutiérrez y donde actualmente está la alcaldía fue la casa habitación de esta familia, por lo que finalmente debemos agradecer al autor, al ahora también científico de la historia por su gran aportación que deja para las actuales y las futuras generaciones.
El escritor de la obra presentada, Dr. Fernán Pavía Farrera agradeció al CDE del PRI, al presidente diputado electo Aquiles Espinosa García por haber hecho la publicación, y en el acto le entregó otra de sus obras el diario de José Ponciano Burguete, quien mantuvo comunicación con su madre estando en Roma mediante correspondencia, con un distintivo de la virgen de Guadalupe, y que finalmente resultó ser el director de la Escuela Prevocacional de Tuxtla.
A Javier Espinosa Mandujano le obsequió un ensayo que aborda el juicio de sangre practicado en Comitán por la familia de Mariano Coello Matamoros. A Eraclio Zepeda le entregó un tratado del juicio en contra de Ciro Farrera Castillejos, y a Juan Carlos Bonifaz un trabajo que habla del Teponastle más antiguo que no se ha tocado hasta ahora por considerarse sagrado. ASICh
