Las mentiras del Rector de la UNACH /Agustín López Cuevas

1.- La UNACH aún no cumple 50 años
2.- Larga trayectoria del Consejo Universitario en otorgar méritos
3.- Un reconocimiento al Mtro. Jorge Martínez Hernández

Por: Agustín López Cuevas.

Este 08 de febrero de 2023, en sesión plenaria del Consejo Universitario de la Universidad Autónoma de Chiapas, se otorgaron pergaminos que distinguen a tres integrantes de su cuerpo docente como investigadores eméritos y profesor emérito, respectivamente. Bien por este cuerpo colegiado que ha venido desarrollando una política de reconocimiento público desde hace varios años, tal como lo hemos propuesto en diversos escritos publicados, pero que el actual rector se negaba a realizar; sin embargo, el Consejo le enmendó la plana.

En la ceremonia efectuada en el Centro de convenciones “Manuel Velasco Suarez”, ubicado en esta ciudad capital, al momento de efectuar la entrega de los respectivos pergaminos, el ignorante y mentiroso rector, Carlos Faustino Natarén Nandayapa, dijo lo siguiente: “Esta Universidad de la que hemos hablado y la cual está cumpliendo 50 años, está construyendo elementos de identidad reconociendo sus valores, reconociendo el trabajo, reconociendo la trayectoria y esta es la primera ocasión en la historia de estos cincuenta años en la que tenemos una ceremonia que se establece un reconocimiento público a uno de sus integrantes por su trayectoria y su compromiso y buscamos subrayar que en esta universidad se reconoce el esfuerzo, la humildad y el compromiso con Chiapas y las ganas de trabajar…” (sic)

Si afirmo que el rector es un ignorante, es porque la UNACH no está cumpliendo ni ha cumplido ya 50 años de vida académica, como tontamente lo afirmó. Su decreto de creación data de 1974 y sus actividades académicas y administrativas formales iniciaron en abril de 1975. Si esta información básica la desconoce quién ostenta el más alto cargo dentro de la Institución, públicamente demuestra su ignorancia histórica.

Si asevero que el rector es un mentiroso, es porque no es la primera ocasión en la historia de la UNACH que se otorga este tipo de reconocimientos, como falsamente lo afirmó, pues el Consejo Universitario tiene una larga trayectoria en este sentido.

En efecto, la anterior Ley Orgánica de la UNACH de 1989, en su artículo 58, establecía lo relativo a los estímulos y el Estatuto General, en su Artículo 21, decía que el Consejo Universitario reconocerá el mérito universitario, mediante los honores y distinciones a través de cuatro modalidades, a saber:
1) otorgamiento del grado Doctor Honoris Causa;
2) nombramiento de Profesor o de Investigador Emérito;
3) La Medalla “Dr. Manuel Velasco Suárez” al mérito en la docencia, investigación y graduados distinguidos de los programas de especialidad, maestría y doctorado que oferta esta Casa de Estudios; y
4) La Medalla “Carlos Maciel Espinosa”, al Mérito Universitario y de Extensión.

Debemos recordar que estas acciones de reconocimiento se han aplicado en otros sectores de la UNACH. El Consejo Universitario ha otorgado a distinguidas personalidades el grado de Doctor Honoris Causa. La Medalla “Carlos Maciel Espinosa” al Mérito Universitario y de Extensión se ha adjudicado en repetidas ocasiones a estudiantes que han realizado un exitoso servicio social; y el Sindicato del Personal Académico concede anualmente a sus integrantes la Medalla al “Mérito al Servicio Universitario” por más de 25 años de servicio ininterrumpido.

El indocto rector debió recordar que el 27 de septiembre de 2016, la UNACH entregó por primera vez a varios académicos distinguidos de los programas de posgrado de esta Casa de Estudios, la Medalla al Mérito Universitario “Dr. Manuel Velasco Suárez”.

Esta facultad fue aprobada por el Consejo Universitario en su sesión realizada el 8 de diciembre de 1995 y publicada en el órgano oficial informativo de la UNACH “Gaceta Universitaria”, en un número extraordinario de fecha 12 de diciembre de 1996.

De esta manera, se condecoró a: Ana Laura Castillo Hernández, de la Maestría en Estudios Culturales; Daniel Coello Cruz, de la Maestría en Ingeniería Hidráulica; María Magdalena Gómez Sántis, del Doctorado en Estudios Regionales; Bárbara Alejandra Lazcano Torres, de la Maestría en Desarrollo Local; Sofía Angélica Pérez Trujillo, de la Especialidad en Didácticas de las Matemáticas; Luis Manuel Reynosa Morales de la Maestría en Ingeniería y a Diego Bersaín Villareal Aguilar de la Maestría en Administración.

En tanto, por su participación como asesores de los galardonados, les fue entregada la presea a los académicos: Luis Miguel Hernández Barajas, José Francisco Grajales Marín, Ángel Gabriel Orantes Arens, María Eugenia Santana Echegaray, Juan Pablo Zebadúa Carbonell, Delva del Rocío Guichard Romero y Nancy Leticia Hernández Reyes.

Hay muchos casos más para ilustrar la ignorancia del rector, pero quiero destacar uno en particular por la importancia que reviste. Me refiero al reconocimiento que el Consejo Universitario realizó al primer académico unachense: el Maestro JORGE MARTÍNEZ HERNÁNDEZ, en ese entonces docente y decano de la Facultad de Derecho, a quien se le reconoció su trayectoria, méritos y prestigio académicos, nombrándolo MAESTRO EMÉRITO. Este primer suceso histórico universitario ocurrió el 23 de abril de 1999, siendo Rector y Presidente del Consejo Universitario el Mtro. Jorge Mario Lescieur Talavera (QEPD). Este caso de desmemoria rectoril solo refleja ingratitud, pues resulta que el Mtro. Jorge Martínez Hernández fue docente de licenciatura y también director de tesis de Faustino Natarén, el hoy desmemoriado rector.

Por ello, es de justicia reconocer la fructífera labor académica y directiva del Mtro. Jorge Martínez Hernández, quien también fuera 3 veces Director de la hoy Facultad de Derecho. Es un destacado jurista, extraordinario universitario y servidor público; un incansable docente, maestro de generaciones, con definida vocación universitaria, quien dedicó su vida a desarrollar habilidades en la disciplina del Derecho, trabajando siempre con honestidad, entrega y dedicación al servicio de los demás, inculcando los valores de la razón y de la justicia a miles de estudiantes. Su perseverante labor académica durante más de 46 años en la antañona y centenaria Escuela de Derecho de Chiapas, -actualmente Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Chiapas- ha dado frutos en la formación de incontables juristas que hoy brillan con luz propia en Chiapas y en otras partes de la patria.

El Mtro. Martínez Hernández ya no está activo en la UNACH; su salida fue condicionada mediante la mendaz promesa de hacerle un homenaje a su brillante trayectoria universitaria. En el año de 2020, el rector Natarén Nandayapa simuló una invitación a la comunidad docente para elaborar un Artículo Jurídico o una Carta de Reconocimiento a este gran personaje unachense, que pasaría a la posteridad a través de la obra colectiva denominada: “Homenaje al Jurista y Maestro Jorge Martínez Hernández”. Sin embargo, esta promesa de homenaje nunca se hizo, ya que no era más que un artilugio para forzarlo a la renuncia. ¡Una ingratitud más de las muchas que ha cometido el rector!

Hoy se comprueba, una vez más, la actitud traicionera y revanchista de Natarén Nandayapa, quien no sabe de lealtades ni de gratitudes, pero sí de traiciones, rencores y venganzas.

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