CIUDAD DE MÉXICO.– En un encendido discurso desde la máxima tribuna de la nación, el Diputado Federal Amadeo Espinosa Ramos, integrante del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, fijó una postura inamovible frente a la agenda política actual, advirtiendo que la soberanía nacional es el pilar sagrado sobre el cual descansa la dignidad de la República, con la vehemencia que caracteriza a la izquierda histórica.
El legislador chiapaneco denunció cualquier intento de injerencia externa, ya sea económica o política, que pretenda condicionar las decisiones estratégicas de México en materia energética, de seguridad o de autodeterminación.
Durante su intervención en el pleno de la LXVI Legislatura, Espinosa Ramos enfatizó que el contexto global actual exige un México fuerte que no doblegue su voluntad ante presiones de organismos internacionales o potencias extranjeras, “la soberanía no es un concepto retórico de los libros de historia, es la facultad real de un pueblo para mandar en su propia casa”, sentenció el diputado, quien instó a sus homólogos a legislar siempre con la mirada puesta en el interés nacional y no en los dictados de los mercados financieros que buscan desmantelar el patrimonio público.
El legislador petista hizo un llamado enérgico a la unidad nacional para blindar los sectores estratégicos del país, señalando que la verdadera independencia del siglo XXI se juega en el control de los recursos naturales y la autosuficiencia alimentaria y energética, para Espinosa Ramos, permitir que intereses ajenos a la nación dicten la política interna bajo el disfraz de “cooperación” es una traición al mandato popular, por lo que reafirmó su compromiso de ser un guardián de los principios juaristas que dictan que entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz.

Asimismo, Amadeo Espinosa Ramos criticó duramente a los sectores de la oposición que, a su juicio, actúan como personeros de intereses foráneos, buscando debilitar al Estado mexicano para favorecer agendas trasnacionales, subrayando que el proyecto de transformación que representa no permitirá el retorno a las políticas de entreguismo que imperaron en décadas pasadas, asegurando que hoy México tiene un gobierno y un Congreso que se ponen de pie frente al mundo para exigir un trato de iguales y nunca de subordinados.
Finalmente, el diputado concluyó su posicionamiento reafirmando que la agenda política de la soberanía debe ser el eje rector de todas las reformas estructurales por venir, “no daremos ni un paso atrás en la defensa de lo que nos pertenece por derecho y por historia; México es un país libre, soberano e independiente, y así se mantendrá mientras el pueblo tenga voz en este recinto”, finalizó entre aplausos de su bancada, dejando claro que el Partido del Trabajo será el aliado más férreo en la protección del suelo y la voluntad mexicana.
