ASICH
Hoy nos convoca el Día Internacional de la Mujer a manifestarnos. Entristece, sin embargo, que los gobiernos contagiados del síndrome del avestruz lejos de resolver visionariamente esos problemas que atañen a las mujeres y asumir con responsabilidad su compromiso social, esconden la cabeza detrás de sus infranqueables barricadas y debajo de las faldas de valientes mujeres policías que los resguardan ante los reclamos legítimos y violentamente desesperados de justicia de miles de familiares y amigos de las víctimas, sostiene Isabel Villers Aispuro, presidenta de la Asociación de Hoteles y Moteles de la Frontera Sur.
La impunidad, esa lacra social que los discursos cotidianos no erradican, alienta a la violencia familiar y al feminicidio; según la organización Impunidad Cero el 2019 solo se esclarecieron la mitad de los 1012 feminicidios denunciados. Y en estados como Baja California Sur, Guerrero y Jalisco las cifras de impunidad alcanzaron el 100%, 93.8% y 86.7 %, respectivamente.
Hoy tenemos avances que celebrar, pero también retrocesos y nuevos problemas que debemos analizar y atender. Es de destacar que, según el INEGI, el 96% de las mujeres en edad de trabajar se encuentran afortunadamente ocupadas, predominantemente en el comercio 26 por ciento, la industria manufacturera 16%, servicios sociales 13%, y los restaurantes y servicios de alojamiento 11 por ciento.
Sin embargo, el 56% de las mujeres que trabajan lo hacen en el sector informal, infiriéndose que no cuentan con las prestaciones establecidas en la ley. Pero, felizmente las mujeres somos propietarias de una de cada tres micros o pequeñas empresas del país, que muestra el espíritu emprendedor de la mujer mexicana.
En términos de la participación política, es de celebrar que la mujer se ha abierto espacios a fuerza de voluntad, de inteligencia y de paciencia. En México una de cada cuatro administraciones municipales está presidida por una mujer. En Chiapas los espacios de participación de la mujer se han abierto definitivamente e irreversiblemente: un tercio de los ayuntamientos están presididos por mujeres, el 77% de las sindicaturas y el 58% de las regidurías están a cargo de mujeres. En Tapachula tenemos el ejemplo más tangible de ese avance.
Pero, si bien en la economía y en la política hemos avanzado inexorablemente, en el ámbito de lo social hay mucho por hacer. El INEGI publica que el 80 por ciento de los delitos denunciados por mujeres se refieren a violencia familiar, habiendo tenido un sensible incremento del 5% durante el confinamiento provocado por la pandemia. Quizás por eso cuatro de cada cinco mujeres se sienten inseguras en su entorno, y una de cada cinco se siente insegura en su casa, pues el 25% de los feminicidios ocurre en el hogar, puntualizó. ASICH
