Juicios orales puede ser el peor experimento de la justicia mexicana

Cosme Vázquez /ASICh

Enrique Díaz Aranda, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, señaló que los juicios orales son buenos, pero en un país como México puede ser el peor experimento de la Justicia mexicana.
Consultado reconoció que los juicios orales son extraordinarios y que se vienen aplicando en países desarrollados como Alemania y otros, con buen éxito.
Para que estos procedimientos de la justicia funcionen, anotó que se requiere de una serie de presupuestos y principalmente se necesita una buena infraestructura, una buena capacitación de los jueces y una policía científica, altamente calificada con todos los instrumentos que se requiera.
En nuestro país, donde todavía no tenemos los instrumentos que se requieren y apenas estamos construyendo la infraestructura, pudiera resultar hasta propicia para mayor impunidad, “porque todavía no estamos preparados para dar ese paso”.
Dijo que primero se tenía que haber construido toda esa infraestructura, esa política y toda la capacitación necesaria para después dar la reforma, pero se hizo al revés.
Antecedentes de juicios orales
La implementación de los juicios orales ha sido impulsada desde hace casi una década por empresarios, Organismos No Gubernamentales y gobiernos extranjeros, como el del Reino Unido.
En México fue el ex presidente Vicente Fox quien incluyó el tema en el paquete de reforma, pero no prosperó, posteriormente ya en turno el presidente Felipe Calderón insistió y por último los legisladores retomaron la iniciativa.
Cada uno de los interesados, desde sus diferentes “trincheras”, fueron logrando que este tema se consolidara poco a poco, primero en los estados y ahora a nivel federal.
De primera instancia, por ejemplo, el Gobierno del Reino Unido, buscó impulsar que los juicios orales se instauraran a nivel federal, pero debido a que su propuesta no prosperó, decidieron comenzar el cambio por los estados.
Fue así como lograron que se aprobaran reformas en varios estados de la República, como Nuevo León, Chihuahua, Estado de México, Oaxaca y Chiapas, para poner en marcha los juicios orales, aunque cada entidad con su propio estilo. ASICh

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