Cosme Vázquez /ASICh
Los jueces en material penal ya no están dictando autos de libertad, dentro del término constitucional, porque tienen temor de ir a parar a la cárcel, y mejor prefieren dictar autos de formal prisión y que sea el juzgado federal el que corrija o enmiende la plana, aseguró el presidente de la Asociación de Licenciados en Derecho del Estado de Chiapas, Ignacio Sol Ramos.
Esto, dijo, luego de que el juez de primera instancia del Juzgado Primero del Ramo Penal del Distrito Judicial de Tapachula, Chiapas, Francisco Javier Plaza Ruiz, fue detenido por su probable responsabilidad en el delito de evasión de presos.
Reveló lo que se está dando ahora en los juzgados, lo cual no puede ser posible porque la autonomía, la independencia de un juez está basada precisamente en poder determinar sobre los casos que tenga que atender.
Pero con el caso del juez detenido alguien la da un manotazo al Poder Judicial, al comenzar acotar a sus jueces. Hay una actitud de temor de los juzgadores en el estado, por lo que en estos momentos basta con asomarse a los juzgados para ver que a partir de la fecha en que consignaron la indagatoria del juez de Tapachula, que no se ha dictado ningún auto de libertad, dentro del término constitucional, aseguró.
Así, pronto vamos a tener penales sobre saturados de población de reclusos, lo cual no puede ser posible porque la reforma penal, en el artículo 19 habla de despresurizar las cárceles.
El estado de Chiapas, con el gobierno de Manuel Velasco Coello había avanzado de manera significativa en lo que es los derechos humanos; estaba alcanzando standeres significativos en cuanto a la administración de justicia, pero desafortundamente con “este manotazo” que sufre el Poder Judicial, los jueces quedan temerosos y acotados, tanto en materia penal y civil, de lo familiar.
Anotó que México ha firmado tratados internacionales de derechos humanos, para evitar casos, como el más sonado, el caso Radillas, a quien la Comisión Interamericana le concedió ciertos derechos que le habían sido arrebatados por la justicia mexicana. A raíz de eso el gobierno de México determinó junto con los legisladores elevar a rango constitucional los derechos humanos.
En tanto, en el artículo primero de nuestra carta magna están los derechos humanos, lo que sería presunción de inocencia, pero con este manotazo, con el encarcelamiento del juez en mención, observamos como abogados postulantes que se da un retroceso a lo que se había avanzado, porque ahora los jueces en materia penal tienen temor de dictar autos de libertad, dentro del término constitucional, cuando le asiste la razón y el derecho al inculpado.
Sol Ramos anota que el Poder Judicial, desde el Río Bravo hasta el río Suchiate, es y debe ser completamente independiente, actuando en estricto apego a la ley.
Este viernes, Sol Ramos acudió a solicitar una entrevista con el consejero jurídico del Gobernador para hacerle conocer sus inquietudes, porque los defensores en materia penal se enfrentan ante el termor de los juzgadores y no de la perspectiva de hacer valer los derechos humanos. ASICh
