AMLO y PT; “monstruoso insecto”
Ricardo Alemán
Engaño a miles de incautos; los más pobres. Negocio redondo, a nombre de la izquierda
El pasado 18 de febrero —hace más de dos meses— adelantamos que por orden de Andrés Manuel López Obrador, el Partido del Trabajo decidió abandonar las alianzas pactadas con el PAN, el PRD y Convergencia, en por lo menos cuatros entidades del país.
Abundaron los incrédulos que rabiosos descalificaron la versión y defendieron a los nuevos prohombres de la izquierda mexicana, Alberto Anaya y López Obrador, quienes —según sus amores—, serían incapaces de hacer el caldo gordo al PRI de Enrique Peña Nieto.
En aquella fecha argumentamos: “La maniobra se antoja como ‘un bombón’ mafioso y de alta escuela, ya que por un lado la dizque izquierda enfrascó al PRD y al PAN en la causa común de ‘derrocar al PRI’ —con el apoyo del PT y Convergencia—, y al final el PT reculó y dejó colgados a azules y amarillos —a los que condenó al fracaso electoral—, al tiempo que favorece directamente al PRI”. También adelantamos que en Oaxaca el PT había reculado, pero con una peculiar farsa: “En Oaxaca el PT no postulará candidato. ¿Por qué creen? La farsa, porque Gabino Cué es el delfín de AMLO”. Hasta aquí la cita.
Finalmente, el pasado jueves, el PT anunció de manera formal que no aceptaría alianza alguna —ni con el PAN y menos con el PRI—, salvo en Oaxaca, en donde apoyará a Gabino Cué, a pesar de no aparecer en la boleta electoral. Queda claro que asistimos a la versión moderna de “La Metamorfosis de AMLO”, cuyo personaje central despertó —igual que Gregorio Samsa—, convertido en “monstruoso insecto”.
Y es que a despecho de miles de incautos que se negaban a creer que —por instrucciones de AMLO—, el PT abandonaría las alianzas electorales con el PAN, resulta que los señores Anaya y Obrador sólo confirmaron lo que siempre han sido: vulgares vividores de la política y del poder. Incluso algunos creyeron que por el hecho de convertir a AMLO en líder moral y “presidente legítimo”, el PT podría cambiar. Tarde confirmaron que la genética de ese partido —desde los tiempos de sus padres fundadores, que son los hermanos Salinas—, es venderse al mejor postor.
El PT de Beto Anaya se dobló a los intereses y deseos de AMLO, igual que en su momento el PT se dobló a los intereses de Raúl y Carlos Salinas. Pero en esta ocasión, esa empresa familiar de Anaya —por cierto, ¿dónde están los intelectuales de izquierda para sancionar esa farsa de partido?— tendrá una doble ganancia. Por un lado, engañará a miles de incautos que creen que eso es la izquierda, y engordará sus arcas con los votos —y el dinero resultante—, que le regalen los mexicanos más pobres.
Pero no será todo. El PT también vendió su alma al PRI en todos los estados donde participaría en alianza con el PAN y el PRD. Es decir, que al desertar de las alianzas —con lo que garantizará el triunfo del PRI en las entidades donde dejó colgados a los aliancistas—, el PT ya recibe millones de pesos para su campaña electoral, para inflar su universo real de votos —y para robarse buena parte de ese dinero—, lo cual se traducirá en más prerrogativas en todos los estados donde participará electoralmente. En pocas palabras, un negocio redondo, a costillas de los mexicanos más pobres y del dinero público. ¿Quién explota y engaña a los más pobres?
Todo ese negocio inmoral, esa monstruosa farsa político-electoral, y el engaño descarado a nombre de “la izquierda”, son avalados por el señor López Obrador, quien diseñó el asalto al PT y a la izquierda para saciar sus ambiciones de poder; ser presidente en 2012. Hoy AMLO podrá disponer de las carretadas del dinero con el que el PRI comprará a los candidatos del PT —sin que ninguna alianza se lo dispute—, y mañana será dueño de los cargos de elección popular y del dinero que éstos produzcan. Negocio redondo, a nombre de la izquierda, de la democracia y de los pobres. Y quien tenga dudas, hoy podrá preguntar a los candidatos y líderes del PAN, PRD y Convergencia, sobre el origen del dinero que, convertido en propaganda a favor del PT, inunda ya estados como Hidalgo, Sinaloa, Durango, Puebla…
Pero tampoco ahí termina “La Metamorfosis de AMLO”. ¿Ya vieron el nuevo spot de López Obrador, patrocinado por el PT? Chulada de mensaje. Ya no habla de Calderón, como el que le robó la presidencia, tampoco le dice “espurio” y menos “ilegítimo”. Al PRI y al PAN ya no les dice “la mafia”, y a los empresarios más potentados ya los califica como “mafia” y “ladrones de cuello blanco”. El nuevo spot es otro bombón, sólo que ahora de “sensatez y cordura”. Los milagros de Kafka.
EN EL CAMINO
En la última semana de sesiones del Senado, podría haber reforma electoral. Si dicen “sí”, será “la reforma corta”. Si dicen “no”, en septiembre habrá “reforma larga”.
