INMI en Chiapas cae en la desesperación, ante crisis migratoria

Elmer Argueta /ASICH

Debido a la ineptitud del Instituto Nacional de Migración, las calles de Tapachula, Tuxtla Gutiérrez y municipios aledaños se aprecian llenos de migrantes que buscan, a toda costa, una forma de obtener recursos para satisfacer sus necesidades alimentarias, situación que ha generado el descontento de la población local.

En la capital Chiapaneca, ya se cocina una serie de movimientos para exigir a la titular del Inami, Farah Gertrudis Cerdio Moisés, que se ponga a trabajar y que desquite el jugoso salario que hasta ahora se le sigue pagando, para que ponga orden al tema migratorio.

“No es posible que dejen pasar a tanta gente y que les cobre, para después obligarlos a deambular por las calles de las ciudades fronterizas, provocando un verdadero caos, por lo menos aquí en mi casa, todos los días les tengo que pedir permiso para poder entrar o salir y ni se diga el olor a orines y sus necesidades fisiológicas”, asegura una mujer, que no quiso dar su nombre pero si su inconformidad.

La delegada Farah se encuentra desesperada a tal grado que viajó a la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, donde se le ha visto, pidiéndoles de favor a los migrantes que ya no hagan tanto desorden, lejos de implementar verdaderas estrategias de control migratorio y solo ha hecho el ridículo, aunque las quejas de corrupción por parte de los funcionarios del INM va en aumento.

Mientras en las carreteras de Chiapas, hay más de 10 mil migrantes en tránsito, por diversos puntos, Migración se aventó la puntada de utilizar 4 autobuses para trasladar a solo 200 migrantes a sus citas de CBP one. ASICH

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