Las 7 perlas de estas elecciones
Carlos Loret de Mola
1. Valetodo. Como en las peleas de Pago por Evento donde los luchadores se meten a un ring enrejado y gana el que salga vivo, los partidos políticos en México han hecho de las elecciones un juego de élites en donde sólo se respeta una regla: el que junte más votos (como sea) gana. Los Ejecutivos usan los presupuestos oficiales a favor de sus candidatos, los aspirantes pueden rebasar sus gastos de campaña, circula dinero bajo la mesa; se valen del corporativismo, del acarreo, de la compra de votos, las inequidades, y lo único que cambia es la relación víctima-victimario: el PRI se queja en Guerrero de lo que hace en el Estado de México, el PRD se queja en el Estado de México de lo que hace en el DF y el PAN se queja en el DF de lo que hace desde el gobierno federal. Los árbitros les deben sus chambas a los partidos, y se hacen de la “vista gorda”: el TEPJF, el IFE y los institutos electorales son nombrados a veces por dedazo de los mandatarios, a veces por un arreglo entre fuerzas políticas por cuotas.
2. La lana. El perredista Alejandro Encinas anunció que quiere anular la candidatura del priísta Eruviel Ávila por exceso en los gastos de campaña. Deberían hacer dos auditorías: una para descubrir cómo le rindió tanto el dinero a Eruviel que se veía por todas partes y otra para indagar dónde quedaron los más de 140 millones de pesos destinados a Encinas para su campaña, que no se vieron por ningún lado y terminó con menos porcentaje que Yeidckol Polevnsky hace un sexenio.
3. Aguafiestas. La elección en el Estado de México terminó el jueves 24 de marzo por la noche, cuando el gobernador Enrique Peña Nieto invitó a cenar a Eruviel Ávila para decirle que él sería “el bueno”. Sin fractura priísta, la oposición mexiquense terminó de perder su posibilidad de hacer alianzas y ser competitivo.
4. Gulp. Tras anunciar su impugnación, pregunté a Encinas si podría nombrarse “gobernador legítimo”. Contestó: “Yo no estoy para vaciladas”.
5. PAN-PRD 2012. Hace justo un año el PRI fue noqueado por la alianza PAN-PRD, que festejaba triunfos en Oaxaca, Puebla y Sinaloa, y casi en Durango e Hidalgo. Ahora les tocó visitar la lona. En la dirigencia perredista de Los Chuchos, la jefatura de Gobierno de Ebrard y Los Pinos de Calderón empiezan a platicar otra vez sobre coaligarse para vencer al PRI en la presidencial.
6. Ney-arit. El PRI se dividió en Nayarit y casi pierde la gubernatura. Se salvaron sólo porque el perredista Guadalupe Acosta y la panista Martha García no se pusieron de acuerdo. El mandatario Ney González quería que su esposa lo sucediera en el cargo. Ni de candidata a diputada local la dejaron. Rompió con dos senadores que terminaron apoyando al PAN.
7. Hermano mayor. Humberto Moreira fue gobernador con el 57% de los votos. Su hermano Rubén, con 60%. Su rival, compadre del presidente Calderón, está listo para regresar a su escaño.
