Historias de reportero

Un secuestro y sus reveladoras reacciones
Carlos Loret de Mola

Cuatro meses permanecieron secuestrados en Oaxaca dos menores de edad, de una familia de empresarios conocidos nacionalmente. Los mantuvieron en una cisterna. Fueron liberados por fuerzas federales que detuvieron a 12 personas.
La sorpresa fue que entre los presuntos responsables estaban cuatro maestros de la Sección 22 del sindicato de maestros, perteneciente a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Oaxaca.
Incluso una maestra, según las primeras declaraciones de los detenidos difundidas, pretendía financiar con el dinero del rescate su campaña electoral por el PAN, PRD y PT a la alcaldía de Xalapa del Marqués.
La CNTE reaccionó con marchas en el DF y Oaxaca, exigiendo su inmediata liberación. Rápido, el secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, dijo con notable contundencia que el gobierno federal no estaba vinculando a la CNTE con el secuestro, restó importancia a que dos de los miembros de la banda eran activistas de la coordinadora y concluyó que actuaron en lo individual.
Mientras se lleva a cabo el proceso, llaman la atención las similitudes en el modus operandi detrás de este secuestro (perfil de víctimas, duración del plagio, lugares de captura y retención) y los realizados por grupos guerrilleros en los últimos años en México.
Las investigaciones de este caso, que deben incluir las denuncias de la CNTE de que los detenidos fueron torturados, podrían servir para esclarecer los señalamientos de los gobernadores de Guerrero y Morelos, en el sentido de que detrás de los movimientos magisteriales violentos de este año están la guerrilla y el narcotráfico, cosa que rechazó el secretario de Gobernación.
La reacción de la coordinadora de defender a los detenidos sin reserva confirma que su lucha no necesariamente está enfocada a la educación.
Un espléndido artículo de Alberto Serdán Rosales, perteneciente a la asociación Mexicanos Primero, publicado en Nexos este mes, aporta datos de la verdadera naturaleza de la “lucha” de la Coordinadora.
Revela datos que indignan. Destaco el acuerdo firmado por la CNTE y el gobierno de Oaxaca en 1992 que le dio oficialmente a la coordinadora control de plazas docentes y facultades para heredarlas, creó un ¡“Banco de Plazas”! exclusivas para ellos y una ¡Agencia Especializada del Ministerio Público! para asuntos penales relacionados con maestros de esa organización, con abogados defensores pagados por el gobierno estatal.
Otro. El firmado el 24 de mayo de 2012 entre el gobierno de Guerrero y la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero, la CETEG, que establece que pueden heredar su plaza de maestro, director, supervisor, jefe de sector y jefe de enseñanza a sus cónyuges o parientes sin mediar evaluación alguna.
Todos sus privilegios están amenazados por la reforma educativa. Por eso se radicalizan.
SACIAMORBOS
Veremos qué tanto los consienten.

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