Analhi Vázquez /ASICh
Una red internacional de espiritualidad busca con técnicas alternativas de sanación del cuerpo y del alma llegar a una transformación del planeta, un cambio tan importante que no sólo sería de la especie humana, si no de todo lo que constituye el planeta. Estos “Guerreros de Luz”, como se autonombran, aluden no ser religiosos porque precisamente lo que intentan es escapar a todos los sistemas instituidos de la religión pues según ellos, no permiten un completo desarrollo espiritual.
Don Lauro, un curandero de origen chamula, es en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, la voz de esta red internacional y uno de los más importantes, cuyas técnicas mayas y tibetanas lo hacen destacar en ese ámbito; hace una mezcla de estos dos tipos de saberes y los ofrece a la gente que llega a sus talleres como técnicas de sanación, explica Astrid Maribel Pinto Durán.
“Veo en estas redes y en estas búsquedas alternativas, un escape al sistema y a los sistemas de sanación. Los guerreros de luz no suelen ir a los médicos alópatas, ellos intentan buscar otras formas de sanación, toda su espiritualidad implica todos esos cambios en su forma de relacionarse con el mundo”, opinó.
Cuestionada sobre el porqué de esta búsqueda por la que cada vez más gente opta, comentó que “una de las características de estas alternativas tiene que ver con el cuestionamiento a un orden y en ese cuestionamiento van instaurando nuevas prácticas, el ser humano tiene esta tendencia hacia la sacralidad, entonces, busca otros caminos de expresión para poder escapar a lo que está instituido”.
San Cristóbal ha sido un referente para que se desarrollen este tipo de técnicas y, como señala la especialista, influye en ello la convivencia de etnias que allí se relacionan desde hace muchos siglos y la afluencia de extranjeros que se ha generado a partir del movimiento zapatista. De esto ha resultado una particularidad poblacional.
“Se dice que San Cristóbal equivale al Tíbet y que hay una unión energética entre el Tíbet y San Cristóbal, se dice también que es un lugar carmático y esa fama de San Cristóbal se ha conservado con todos estos elementos y toda esa afluencia poblacional”, concluye la doctora.
Astrid, quien es investigadora del Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica (CESMECA) de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH) se interesó en estas prácticas desde el desarrollo de su maestría sobre brujería y chamanismo en los altos de Chiapas, y ha hecho varios artículos sobre curanderos. La obra “Guerreros de Luz. Enseñanzas de Don Lauro para una red cósmica de espiritualidad”, editada por el Consejo Estatal Para las Culturas y las Artes (CONECULTA) en 2013, es producto de su tesis doctoral “Guerrero de Luz. Imaginario Utópico de una Red Internacional de Espiritualidad: Visión desde San Cristóbal de las Casas, Chiapas”.
En suma, este libro es un testimonio personal auténtico, un dialogo con voces de la red en torno a Don Lauro y lo más importante, el descubrimiento y la valoración de una inteligencia y sabiduría milenarias tan despreciadas simultáneamente tanto por las ortodoxias religiosas como por la tecnociencia moderna. ASICh
