La necesidad de contar con un documento migratorio que les permita transitar por territorio mexicano ya existe, ahora los grupos delictivos buscan la manera de presionar a los migrantes para que utilicen sus servicios a cambio de fuertes cantidades de dinero.
Primeramente los migrantes ingresan de manera ilegal a territorio mexicano y buscan el apoyo de organizaciones no gubernamentales y organismos defensores de los derechos humanos así como los albergues, ya que la espera para obtener un documento migratorio a través del Instituto Nacional de Migración será tardado.
Es ahí donde los grupos delictivos y traficantes de humanos aprovechan la oportunidad para hacer de la necesidad de los migrantes un negocio bastante rentable con el apoyo de las autoridades e incluso de los albergues que existen en la ciudad.
La cubana Adamaris estuvo en Tapachula más de 4 meses junto a su familia en espera de sus documentos migratorios, para lo cual tuvo que esperar en muchos albergues, “porque el trato que recibimos es muy malo, por ejemplo en el Buen Pastor la comida es mala y te cobran por todo, hasta para salir a la calle te pedían 2 pesos cada que entras y sales, pero adentro también hay negocio de comida y refrescos”.
Explicó que en reiteradas ocasiones a las afueras de los albergues fueron invitados por gente que llegaba a ofrecerles documentos migratorios a cambio de 20,000 a 25,000 pesos, “muchos conocidos lograron juntar el dinero y pagar, pero eran documentos falsos y traían supuestamente sellos de migración y los regresaron”.
Y es que ahora el negocio es crear la necesidad, por eso el INM aplica la estrategia dilatoria, es decir, dar largas en los procesos, por otro lado los albergues brindan maltrato lo que ocasiona la desesperación de los extranjeros y es ahí cuando aparecen los grupos delictivos para ofrecer los documentos y salir rápido para dejar atrás el sufrimiento
