Gabriel Milito tendrá una nueva prueba de carácter al frente de Chivas cuando se mida al Atlas en una edición más del Clásico Tapatío. Además del orgullo de Guadalajara en disputa, el técnico argentino buscará extender una racha que ha construido en sus enfrentamientos ante los grandes rivales del equipo rojiblanco.
Desde su llegada a México, Milito ha demostrado tener buenos números en los partidos de mayor rivalidad. El estratega rojiblanco no ha perdido ninguno de los ocho clásicos que ha dirigido ante América y Atlas, con un balance de cinco victorias y tres empates.
Su registro también destaca por la diferencia de goles. Durante estos ocho encuentros, los equipos dirigidos por Milito han marcado 13 goles y solamente han recibido seis, cifras que reflejan el rendimiento del argentino en este tipo de escenarios.
Ahora, el reto será mantener esa condición de invicto precisamente ante el Atlas. El Clásico Tapatío representa una oportunidad para que Milito vuelva a demostrar que sabe manejar la presión de los partidos que se viven con una intensidad diferente.
El enfrentamiento tendrá, además, un ingrediente especial en los banquillos. Frente a Milito estará Hernán Crespo, otro entrenador argentino con quien compartió vestidor durante su etapa como futbolista en la Selección Argentina.
Sin embargo, en México el panorama es diferente. Milito llega al Clásico Tapatío respaldado por una estadística que habla de su fortaleza en los partidos de rivalidad y con la posibilidad de ampliar una racha que permanece intacta.
Más allá de las estadísticas, el argentino tendrá frente a sí uno de los partidos que más expectativa genera en Guadalajara. Una victoria no solamente le permitiría mantener su invicto en los clásicos, sino también extender el dominio del equipo rojiblanco ante el odiado rival de la ciudad.
Con información de EL INFORMADOR
