Alberto Ruiz /ASICh
Pichucalco, Chiapas.-Lo que mal empieza mal termina, lo anterior quedó demostraron en el súper espectáculo de lucha libre que ofreció la aliancista Gabriela Ramírez al que asistieron poco más de 30 personas y una que otra Consejera Electoral a fin a ese proyecto.
Mientras que un grupo de aliancista bajo instrucciones de su candidata impidieron al priista Andrés Carballo realizar su evento de proselitismo en el parque central del poblado Tectuapán bajo el argumento de que los edificios o espacios públicos no se pueden utilizar con fines electorales, este fin de semana con el mayor descaro; el auditorio municipal “Jorge Camacho Vidal” fue utilizado para un evento con fines electorales y literalmente tapizado con publicidad aliancista.
Por lo que las autoridades municipales violan flagrantemente el artículo 5 del Código de Elecciones y Participación Ciudadana que precisa que la actuación de los poderes públicos durante los procesos electorales “será imparcial, por lo que sus servidores no intervendrán directa o indirectamente a favor o en contra de cualquier partido político, coalición, candidato o precandidato”.
Desde que dio inicio el proceso electoral, este diario oportunamente ha dado cuenta de las violaciones al citado Código de Elecciones por parte de la candidata de la alianza Gabriela Ramírez y del alcalde Santiago Herrera y su red de mujeres vocales del Programa del Gobierno Federal “Oportunidades”.
Lo torcido de la campaña aliancista ha generado el repudio de la población ya que utilizando mecanismos de engaño, amenazas, intimidación y el uso descarado de recursos públicos tratan de condicionar el voto a favor de Gabriela Ramírez y su pandilla de la que por cierto se avergüenza. ASICh
