Educación y gremio
Antes de que se llenen los pasillos de la Expo Santa Fe, el congreso del magisterio ya habrá empezado en otro lugar: en la sala de maestros, en el patio durante el recreo, en la fila de la quincena. Ahí se comenta, se pregunta y se opina. La convocatoria al VIII Congreso Nacional Extraordinario del SNTE, publicada el 2 de octubre de 2026, fija la cita para los días 7, 8 y 9 de enero de 2027 en la Ciudad de México, pero lo que se decida allá dependerá, en buena medida, de lo que se hable antes en cada sección. Y conviene reconocer que el proceso está escrito con claridad: quién participa, cómo se elige, qué documentos se piden y en qué orden se trabajará.
Temas que se sienten en la quincena
Quien da clases sabe que los grandes debates se miden en lo cotidiano. Por eso llama la atención, para bien, que el temario ponga sobre la mesa los salarios, las prestaciones y los incentivos, junto con la previsión social, los derechos laborales y la situación de jubilados y pensionados. Detrás de cada rubro hay una familia, una hipoteca, un retiro que se quiere vivir con dignidad.
El documento no se queda ahí. Habla de la educación pública y del Artículo Tercero, de escuelas libres de violencia, de equidad e inclusión y de las demandas de los subsistemas homologados. Es una agenda que reconoce que ser maestro no es solo un empleo, sino una responsabilidad social.
La tecnología también es tema sindical
Un punto novedoso es la inteligencia artificial, que por primera vez aparece como asunto de discusión gremial. Más que una amenaza o una moda, es una realidad que ya toca la puerta de las aulas. Hablar de ella ahora, desde la experiencia docente, permite proponer capacitación, exigir reglas justas y asegurar que la herramienta acompañe al maestro y no lo desplace.
Decidir desde abajo
El corazón del proceso está en cómo se integra el congreso. Los delegados saldrán de los congresos seccionales mediante voto universal, libre, directo, secreto, personal e intransferible. La proporción es de un delegado por cada quinientos agremiados o fracción mayor de doscientos, y las secciones pequeñas conservan su voz. En otras palabras, la representación nace en las escuelas y en las delegaciones, no en un escritorio lejano.
Esa es la oportunidad: asistir a la asamblea, proponer candidatos, preguntar y votar con conciencia.
Estatuto, patrimonio y cuentas claras
Dos asuntos merecen seguimiento cercano. El primero es la reforma estatutaria, que puede actualizar las reglas internas si se discute con tiempo y con información. El segundo es la consolidación del patrimonio sindical, que se tratará junto con los informes de actividades y de finanzas. Que los resultados se expongan ante los delegados y se sometan a debate es una práctica sana que merece sostenerse.
Una invitación serena
Antes de enero habrá asambleas seccionales y plazos que cumplir. Conviene estar enterado, revisar la situación sindical propia y llegar con ideas. Los sindicatos no se fortalecen con la distancia ni con el desinterés, sino con la presencia de quienes los integran.
Que este congreso sea, entonces, un espacio de diálogo respetuoso y propuestas concretas. Porque cuando el magisterio participa con responsabilidad, el beneficio llega al gremio y, sobre todo, a las aulas.
