Fichero Político

Angel Mario Ksheratto

CNTE, ¿violencia a sueldo?

Al Bloque Democrático, facción disidente del sindicato magisterial, hay que entenderlo al derecho y al revés. Hace unos días, un aproximado de entre 15 y 18 integrantes de su directiva, sostuvieron un encuentro con autoridades educativas y de otras instituciones para evitar el paro al que habían amenazado. Se llegó a acuerdos sustanciales, cuya minuta fue debidamente firmada por las dos partes.
De acuerdo a copia del original de la minuta en nuestro poder, al final del documento, aparecen las firmas de Manuel de Jesús Mendoza Vázquez y Adelfo Alejandro Gómez, integrantes de la dirigencia del Bloque Democrático, quienes en las últimas horas, han primero, negado su participación en las negociaciones y segundo, anunciado que sí, siempre sí convocan a marcha y plantón indefinido a partir del 15 de mayo próximo.
Todos los que asistieron a las pláticas para conjurar el paro, afirman bajo juramento que ambos líderes magisteriales, sí estuvieron presentes y sí firmaron los acuerdos, cosa que ahora niegan rotundamente. Podría asumirse como un acto común de ese tipo de organizaciones, cuando la otra parte de la negociación no les favorece. Es decir, cuando no hubo emolumento extraordinario y bajo el agua.
El asunto va más allá de un capricho personal. La mayoría de maestros y padres de familia, están en contra de un paro que deje a millones de alumnos sin clases. A nadie beneficia. Tan es así, que los mismos que hace unas horas reiteraron su llamado al paro, fueron parte importante de un acuerdo que además, avalaron con su firma.
Pero compromisos previamente contraídos con fuerzas opositoras al gobierno que buscan desestabilizar al país, obligan a los convocantes a incumplir con su parte de la minuta. En ésta se establece que, a propósito de la reforma educativa a la que se oponen los maestros, se buscarán los mecanismos adecuados que propicien la permanencia de éstos en sus empleos, a pesar de los resultados de la evaluación.
Hay en ese sentido, el compromiso del gobierno del Estado de acompañar todas las acciones legales del magisterio para que se respeten sus derechos y se hizo el compromiso de mejorar la infraestructura educativa para que los maestros trabajen dentro de un ambiente sano y seguro.
No quiere decir lo anterior que las disposiciones federales aprobadas por el Congreso de la Unión, vayan a ser ignoradas por el gobierno local. Es una ley federal que no puede ser omitida por nadie. Sin embargo y en aras de evitar que Chiapas se convierta en una fuente de anarquía social, se buscarán las formas para que los maestros tengan un trato digno y decoroso.
Por otro lado, se dio el compromiso del gobierno estatal de apoyar con todo a la Sección VII del SNTE para que realice su Congreso mediante el cual, habrá de cambiar a su dirigencia y se pagarán los bonos docente-administrativos en forma y tiempo, además de que cada maestro a quien se le había descontado su salario por participar en paros anteriores, se le devolverá íntegro. ¿Qué más querían?
Aquí no vemos más que un acto de incongruencia por parte de los dos dirigentes del Bloque Democrático: por un lado firman acuerdos y por el otro, los violentan. Algo más debe haber tras esa deslealtad a sus pretendidos principios.
Una fuente cercana al grupo radical, nos ha confiado que en realidad, el 85 o 90 por ciento de los maestros chiapanecos, están en contra del paro. ¿Es problema para los que impulsan irresponsablemente una huelga sin sentido? No. No lo es, porque según esa misma fuente, la dirigencia nacional de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación —CNTE— ha ofrecido a los disidentes chiapanecos, toda clase de respaldo siempre y cuando, hundan al estado en el caos que actualmente se vive en Oaxaca, Guerrero y Morelia.
En ese sentido, el compromiso de la CNTE es enviar a grupos de choque especializados en vandalismo para provocar desmanes en las ciudades chiapanecas a donde se presenten. Estamos hablando claramente de una injerencia inaceptable, pues, como hemos dicho, miles de maestros de aquí, no apoyan la violencia como método para exigir mejoras en la educación.
¿Seremos acaso rehenes de grupos violentos importados por un pequeño segmento de presuntos maestros irresponsables? Corremos, por desgracia, ese riesgo.
Chiapas no puede ser víctima de grupos violentos y por lo tanto, deben ser rechazados desde ahora mismo, bajo la exigencia que los maestros que buscan traer caos y violencia, reconsideren su postura. La entidad no es Guerrero, ni Michoacán, ni Oaxaca. Aquí se busca la tranquilidad. Se rechaza la violencia y más, si ésta viene a sueldo, a pedido de quienes quieren un México virulento y sangrante.
Las demandas sociales, siempre serán justas; una educación digna, nadie está en condiciones de rechazarla. Pero su exigencia, debe enmarcarse en el respeto pleno del derecho de terceros y el diálogo serio, responsable y confiable. Ya hubo diálogo; ya hubo acuerdos firmados… ¿Qué pretenden ahora? ¿Regar las calles y avenidas con sangre inocente? Los convocantes a un paro sin razón, tienen la respuesta. Y desde luego, serán responsables de los resultados.

Tarjetero

*** La tragedia de Ecatepec, donde más de una veintena de personas perdió la vida tras la explosión de un contenedor de gas rodante, debe ponernos en alerta y hacer cumplir las normas de seguridad no solo para garantizarla en las carreteras, sino en las ciudades donde las gaseras y gasolineras, se han establecido en zonas densamente pobladas y peor aún, cerca de escuelas de primaria. No vayamos lejos: sobre la Calzada El Sumidero de Tuxtla Gutiérrez, hay dos gaseras a menos de 200 metros en línea recta, de la escuela “Lázaro Cárdenas” y un kínder sobre la colonia Maya. A unos 350 0 400 metros, está la Normal Superior y, de una de éstas gaseras, a 300 metros, el parque conocido como Convivencia Infantil. ¿Debemos esperar una tragedia para clausurarlas? Ojalá y no. *** En Tonalá ya son muchos los sectores que han expresado su molestia contra el alcalde Manuel Narcía Coutiño; en sus cinco cabales, el tipo es buen hombre, pero cuando le atrapa la locura, es soberbio y arbitrario. No hay poder humano que lo haga entrar en razón y eso lo ha llevado a cometer excesos y abusos que le están minando, por lo menos, el aprecio y el respeto de los turulos. Cuando algo no le gusta, manda a sus malandrines a atacar a sus adversarios. Uno de sus tantos arranques de ira, podrían provocar un río de sangre. Espero estar equivocado. *** Denuncian despidos injustificados en la Comisión de Hacienda del Congreso del Estado. Ya ampliaremos. *** Luego nos leemos.
amksheratto@hotmail.com

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