Familias se quedan con hambre, por aumento al precio del kilo de tortilla

*Tortilleros piden la intervención del gobierno federal ante intentona de quebrar a los establecimientos

Cosme Vázquez/ASICH

Ante el incremento obligado al precio de la tortilla que se ha dado a partir de los primeros días de este mes de agosto, hay familias que se quedan con hambre porque no les alcanza sus ingresos para comprar los kilos completos o los kilos acostumbrados, sostiene Agustín Figueroa, presidente de Tortillerías Unidas La Trinitaria.
En tanto esto ocurre, apunta que el gobierno ha quitado de la canasta básica la tortilla, cuando en la mesa de la mayoría de los mexicanos, y mayormente en el sur sureste del país en la mesa si hay cuando mucha hay un taco de frijol debe ser con tortilla no con lechuga. La gente puede sustituir el pan, pero la tortilla no.
La gente está comprando menos, si no le alcanza para un kilo compra ¾, medio kilo, lo cual han visto sus compañeros de los municipios de La Trinitaria, Comitán, Tzimol, Las Margaritas, Las Rosas y la Independencia, quienes están vendiendo menos, porque no pueden subsidiar de su bolsa para no incrementar el precio.
Asegura que muchas tortillerías están cerrando sus puertas porque ya no se puede. En los últimos dos meses han cerrado 15 y otras están a punto de hacerlo en la zona Fronteriza.
Precisó que siguen las negociaciones con las autoridades, por lo que hay regiones donde no han aumentado el precio, siguen esperando, pero en las diferentes regiones del estado el precio del kilo de tortilla está en 22 y 23 pesos, orillados por el incremento a los insumos, especialmente en las harinas de diferentes marcas, empezando por la que mayormente controla el mercado harinero del grupo Gruma, Maseca, importando maíz.

Asimismo, apunta que hay intención de quebrar a las tortillerías de las colonias y ejidos, con estrategias de cadenas comerciales que hoy venden a mitad de precio el kilo de tortilla, en comparación como lo venden las mujeres y hombres de esta industria de la masa y la tortilla, porque de peso en peso en diversos productos de la despensa que le incrementan reponen sus costos de producción.
Más de cinco mil familias dependen del sector de la tortilla, pero no hay control; por un lado se les exige mucho a las tortillerías, pero estamos viendo la competencia irregular, donde en algunos casos ni siquiera se sabe que tipo de harinas y bajo que control sanitario se está elaborando. Están tratando de afectar la industria local, con productos de baja calidad, pero Profeco ni Cofepris están haciendo su trabajo adecuadamente.
Dijo que mientras alguien no ponga orden, en diferentes regiones del estado se están organizando, para poder contar con nuevos reglamentos municipales, para que se apliquen y se sancione a quien deba sancionarse, y se le apoye a quien deba de apoyarse.
Piden la intervención del gobierno federal para poner un alto a esta situación porque las ventas están caídas al mostrador, sobre todo que liberaron el precio de la tortilla, por lo que esas grandes empresas actúan con toda libertad y las autoridades no saben como controlarlas, porque en los acuerdos comerciales de México está pactada la compra de granos.
Inclusive, hoy el repartidos de tortillas gana más que quien la elabora, quien paga impuestos, renta, luz, agua, insumos, papel, herramientas y empleos. ASICH

¡Comparte la nota!