Mirena Mollinedo /ASICh
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.- Indígenas evangélicos expulsados de Mitziton, exigen justicia y aplicación de la ley en contra de los católicos que la semana pasada quemaron 80 casas y secuestraron, y después entregaron a la policía a siete de sus compañeros, hoy recluidos en el penal El Amate.
Ante esta situación, un centenar de familias tzotziles afectadas en esta comunidad, salieron a las calles de San Cristóbal a protestar por los actos violatorios a los derechos humanos, la reparación de daños y la liberación de sus compañeros, acusados presuntamente de tala de árboles.
Asimismo, se manifestaron por la destitución de la delegada de Gobierno, Karen Anahí Ballinas Hernández y la Coordinadora General de Gobierno, Isolina Suárez Lacroix, a quienes acusan de proteger a los católicos y de pretender desterrarlos de Mitzitón.
Al respecto, Esteban Pérez Pérez señaló que “lo más triste de esta situación es que el día de los hechos, el 29 de junio, en que se quemaron las viviendas, es que estuvo presente la Policía Sectorial, delegada de gobierno, policía ministerial, presenciando la quema de nuestra viviendas tal y como se puede apreciar a orilla de la carretera, sin que exista la intervención de los derechos humanos y de ninguna autoridad”.
Expuso que ante dicha expulsión, decenas de niños, mujeres y ancianos se encuentran viviendo en condiciones deplorables y están pasando hambres, lluvias y fríos, ya que se encuentran viviendo en la interperie sin que al momento alguna autoridad se acerque a brindar apoyo.
Pérez Pérez afirmó que a pesar de la situación en que se encuentran las 30 familias expulsadas, el gobierno del estado ni siquiera ha propuesto un lugar para reubicarlos, por lo que se sienten impotentes, humillados y desamparados.
En este sentido, precisó que no saldrán de Mitziton, porque los culpables de generar violencia, son los que dicen ser Adherentes de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona.
“Aceptaríamos una reubicación si nosotros fuéramos los que estamos haciendo algo malo, pero nosotros no estamos haciendo algo malo, la culpa de nosotros es profesar una religión distinta a las de ellos, eso es lo que incomoda”, aseveró.
En entrevista en la plaza de la Resistencia, señaló que desde hace 16 años vienen sufriendo atropellos del otro bando, por pertenecer a la religión evangélica, por lo que en esta ocasión están dispuestos a luchar pacíficamente para que se respete el derecho a profesar una religión distinta. ASICh
