Emilio Alfaro/ASICH
Tras la renuncia de Francisco Chambé Morales a la presidencia Municipal de Coita, hoy fugitivo de la justicia, la recién nombrada alcaldesa ha ido descubriendo algunas anomalías en las que incurrió el exalcalde, como nepotismo, empezando con su cuñada Elsa Ruiz Fernández, quien funge todavía como síndica. La Síndica Elsa Ruiz venía solapando todo acto de corrupción del fugitivo.
En tanto, la Síndica tiene incrustada en la nómina del Ayuntamiento a familiares, como es el caso de su sobrino, Stalin Ruiz, quien cobra como aviador y a la vez es empleado de la empresa Avimarca, por lo que amerita ser suspendido del cargo.
Otra de sus parientes es Mónica Galdámez, regidora suplente con plaza en la Unach.
El documento dirigido a las autoridades de gobierno, señala otros casos, como es el director de Protección Civil, Raúl Gordillo y la Secretaria Municipal, Verónica León Rincón, quien abusando del poder tiene incrustada en la nómina del Ayuntamiento a sus hijos.
La ciudadanía exige que las autoridades realicen una limpia relacionada al abuso del poder, toda vez que hasta la diputada local de ese distrito Maritza Molina tiene a su primo hermano Emilio Alegría, quien se encarga de realizar las obras en el Municipio.
Y finalmente, Roberto Silvestre Martínez Morales, dirigente de los Motonetos y de la CROC, metió a su hijo Robinson Martínez en el Ayuntamiento que presidía Chambé Morales. ASICH
