El trabajo infantil, se ha convertido en una esclavitud para las niñas de la zona Altos, Centro y Mezcalapa (campesinas e indígenas) al ser fámulas con sueldos bajos y trabajar las 24 horas, manifestó la diputada de Acción Nacional, Fabiola Ricci Diestel.
Desde edad temprana, empiezan su actividad en el hogar, barren, trapean, hacen comida, cuidan a niños, hacen mandados y otras actividades que las esclaviza para no poderestudiar, sumado a ello, no cuentan con seguridad social, pues no son vistas como trabajadoras domésticas formales.
El trabajo infantil, no solo debe desaparecer, sino también debe de ser sancionado tal como lo marca la ley para evitar que esto siga creciendo y causar problemas en ellos, que no pueden hacer valer sus derechos entre ellos el de ser niños.
Ricci Diestel aseguro que grande es la preocupación, cuando vemos a niños trabajando por la necesidad de comer, están en todas partes; parques, esquinas, cruceros, iglesias, centros de trabajo.
Son voceadores, limpiadores de calzado, chicleros, cerillos en mercados y viene viene, todos ellos por necesidad, la pobreza los envuelve y los obliga a realizar acciones que no son propias a su edad y prohibidas por la ley.
En México los niños trabajan desde la 17 años era de 8.6, correspondiente a 2.5 millones de niñas, niños y adolescentes que realizan alguna actividad económica.
Del total de niñas, niños y adolescentes ocupados de 5 a 17 años, 49.1% también estudia y realiza quehaceres domésticos; 14.9% únicamente combina el trabajo con los estudios; 24.3% combina el trabajo únicamente con quehaceres domésticos; y 11.7% solo trabaja. Por sexo, seis de cada 10 niñas y adolescentes mujeres (61.0%) realizan quehaceres domésticos y estudian, además de estar inmersas en actividades laborales; situación que se presenta en 43.3% de niños y adolescentes varones.
Garantizar la asistencia escolar de todas las niñas y niños es un derecho fundamental y además es un factor que contribuye a prevenir y erradicar el trabajo infantil ; la tasa de inasistencia escolar total de las niñas, niños y adolescentes de 5 a 17 años es de 7.2 por ciento. Sin embargo, por condición de ocupación, 36% de los ocupados no asisten a la escuela, frente a 4.5 por cada 100, en el caso de aquellos que no trabajan.
Finalmente atendió que los niños son orillados a trabajar y el 23.3% del total de la población de 5 a 17 años ocupada declaró que trabaja para pagar su escuela y/o sus propios gastos; 22.5% porque el hogar necesita de su trabajo y 22.4% por gusto o solo por ayudar. En lo que respecta a la persona para quien trabajan, seis de cada 10 (61.7%) lo hacen para un familiar. ASICh
