No son mariguanadas
Por Armando Rojas Arévalo
DANIEL: Hoy no voy a hablar de la reforma energética, otro día será. Mi tema es distinto. La neta. Solamente dos veces en mi vida he fumado marihuana, y eso fue en los tiempos de “amor y paz” cuando hice un reportaje sobre una comuna hippie en el pueblo de Tlalpan. Probé el hongo con la inolvidable María Sabina, en Huautla, y mastiqué el peyote en un ritual con un marakame en el pueblo de Jesús María en la sierra de Nayarit. Coca, sólo líquida y en “cuba libre”. Nada más.
No he vuelto a hacerlo, no por moralino, sino porque para mantener mi vicio del cigarro es más fácil y cómodo caminar dos pasos paracomprar la cajetilla en la tiendita de la esquina, que andar buscando quien venda la hierba con el riesgo de encontrarme con un agente infiltrado; me da mucha flojera.
No voy a hacer una apología de la marihuana, pero por lo que leído menos del 5% de consumidores de ella se vuelven adictos, en virtud de que la marihuana no tiene componentes aditivos, a diferencia del tabaco que contiene nicotina, la cual es altamente adictiva.
En 1988, el juez norteamericano FRANCIS YOUNG concluyó que el uso de la marihuana es seguro (Acta del Departamento de Justicia del 6 de septiembre de 1988; puede leerse completa en inglés en http://www.ccguide.org/young88.php): “En términos médicos estrictos el uso de la marihuana es mucho más seguro que muchos de los alimentos que comúnmente consumimos”.
Por otro lado, el cáñamo (Cannabis sativa) ha acompañado al humano a lo largo de prácticamente toda su historia. En China se hace referencia a su explotación desde hace unos ocho mil años. En España se cultivó durante varios siglos seguidos con reconocimiento oficial especial, sirviendo para la confección de vestidos, velas navales y piezas de barcos, cordajes, papel. Las velas de Cristóbal Colón, la bandera estadounidense y los papeles con que se declaró su independencia fueron confeccionados con fibra de Cannabis. Actualmente es altamente industrializable y sirve para producir desde combustible sustituto de la gasolina hasta celulosa para papel y materiales para construcción.
¡Imagínate el negocio!
El tema me ha atraído notablemente porque lo han politizado.Me intriga qué propósitos y quiénes están detrás de la propuesta de despenalizar la marihuana. Obvio, legalizar el consumo de la hierba es un negocio de grandes dimensiones (de unos 15 mil millones de dólares, conservadoramente) que presumiblemente quieren manejar las tabacaleras transnacionales. En consecuencia, el debate será retórico y se centrará en que la legalizaciónpara usos medicinales o recreativos “atacará” al narcotráfico. Cierto en parte, pero por el otro hay demasiado dinero de por medio.
El tema no es ideológico, pero lo han politizado porque representa un negocio multimillonario que requiere de una legislación. VICENTE FOX ha venido presionando desde 2010, para que se legalice el consumo, pero hay que decirlo: es un cabildero. Su propuesta en apariencia es una de las tantas ideotas del ex Presidente, pero en realidad ¿es una mariguanada?
A la iniciativa se ha sumado otro ex presidente mexicano: ERNESTO ZEDILLO, quien, como sabemos, trabaja para intereses de grandes consorcios norteamericanos.
En Uruguay, país en el que se acaba de legalizar el consumo de la marihuana, se descubrió que la multinacional Monsanto planea patentar una nueva semilla de marihuana transgénica en su beneficio. Por vía de mientras ya obtuvo el permiso del gobierno mexicano para sembrar maíz transgénico.
Las asociaciones DrugPolicy Alliance y Open SocietyFoundation fueron reconocidas en el programa “Entrelíneas” de canal 20 del cable TCC (de Uruguay), como las que solventaron parte de la campaña en ese país sudamericano. Open SocietyFoundation, está bajo el mando del multimillonario GEORGE SOROS, uno de los accionistas de Monsanto, y que también apoya públicamente a DrugPolicy Alliance.
El proyecto de ley de regularización en Uruguay, que apunta a que la producción quede en manos privadas, podría ser un cuantiosísimo negocio, además de proyectable en otros países, para Monsanto, que ya logró que sus semillas “registradas”, constituyan el principal rubro exportador: la soja transgénica.
Según publica el periodista LEONARDO HABERKORN (http://leonardohaberkorn.blogspot.com), el vínculo entre los intereses de la multinacional, la campaña publicitaria y los intereses por la patente sobre la marihuana, son al menos, coincidentes.
El ex director de estrategia corporativa de Microsoft, JAMEN SHIVELY, anunció en junio pasado que planea la creación de la primera marca nacional de marihuana en los Estados Unidos, con cannabis que espera importar desde México. La nueva empresa tiene ya sede en Seattle, y espera convertirse en líder del cannabis tanto recreativo como medicinal en la nación norteamericana, proyecto que contará con un financiamiento inicial de 10 millones de dólares y abarcaría en principio a los estados americanos que legalizaron la marihuana recreativa y a los 18 que la permiten para uso medicinal.
SHIVELY dijo esperanzado –al periódico El Mundo, de España- que la marihuana “Es un mercado gigante en busca de una marca. Estaríamos felices si tenemos el 40% de la marihuana en todo el mundo”.
FOX y ZEDILLO no hablan por hablar. Las suyas no son como vulgarmente se dice “mariguanadas”. Poderosos intereses hay detrás de ellos. FOX dice estar listo para sembrar marihuana.
En 2009, los ex presidentes FERNANDO HENRIQUE CARDOSO, de Brasil; ERNESTO ZEDILLO, de México, y CÉSAR GAVIRIA, de Colombia, en una declaración conjunta cuestionaban la eficacia de la guerra de Estados Unidos contra las drogas, y proponían la descriminalización de la posesión de marihuana para uso personal.
El 7 de agosto de 2010, en su blog FOX se mostró a favor de “legalizar la producción, la venta y la distribución de las drogas” en el país, con el fin de “golpear y romper la estructura económica” del narcotráfico.
En aquella ocasión, el ex presidente mexicano sentenció “debemos pensar en legalizar la producción, distribución y venta de las drogas. Legalizar en este sentido, no quiere decir que las drogas sean buenas o no dañen a quien las consuma, este no es el propósito, más bien tenemos que verlo como una estrategia para golpear y romper la estructura económica que les permite a las mafias generar enormes ganancias en su comercio que a su vez, les sirven para corromper e incrementar sus cotos de poder”.
El 8 de abril de 2011, FOX, durante una conferencia de aproximadamente 40 minutos ante miembros de la Sociedad Interamericana de Prensa y miembros de la Sociedad Americana de Editores de Noticias (ASNE), reunidos por primera vez en San Diego, California, afirmó que el flujo de drogas entre México y Estados Unidos “nadie lo va a detener”, e insistió en que la única alternativa para resolver este problema será que México amplíe la legalización del consumo de drogas.
(Ya suman una veintena de países que han legalizado la marihuana. Sólo en Estados Unidos hay una industria informal de cultivadores profesionales, con entre 2.000 y 4.000 negocios que producen la planta para fines legales. Las ventas totales ascendieron entre 1.200 millones y 1.300 millones de dólares el año pasado, según Medical Marijuana Business Dail, una publicación de la industria).
Hace unas semanas, FOX organizó en su Centro de Estudios, un simposio internacional sobre la legalización de la marihuana, al que asistieron unos 20 expertos de varias partes del mundo, entre ellos JAMEN SHIVELY, dueño de la empresa de la hierba, “Diego Pellicer”.
Como en Estados Unidos, en México la idea de legalizar las drogas TAMBIÉN la sugieren miembros de la élite cultural y académica. En 1985 varias revistas publicaron el “Manifiesto Pacheco”, una exigencia por la libertad individual de escoger si se fuma o no cannabis. En 1993 dos de los novelistas latinoamericanos más prominentes -el colombiano GABIEL GARCÍA MÁRQUEZ y el mexicano nacido en Panamá,CARLOS FUENTES-, redactaron un manifiesto que fue firmado por muchos personajes, denunciando la guerra contra las drogas y su impacto en la región. Ese mismo año GUSTAVO DE GREIFF, quien como Procurador General de Colombia hiciera caer a PABLO ESCOBAR, se pronunció públicamente contra la prohibición.
A mediados de los noventas, cuando los traficantes mexicanos comenzaron a suplantar a los colombianos en el transporte de la cocaína, comenzó a surgir de nueva cuenta el término legalización. Varios académicos notables incluyendo el analista de narcotráfico JORGE CHABAT se pronunciaron en favor de la legalización (o cuando menos de la despenalización de su uso).
“Generación”, una revista cultural de la Ciudad de México, dedicó un número a la cultura y política de la mariguana en 1996. Su editor CARLOS MARTÍNEZ se sorprendió con las expresiones de coincidencias de la entonces diputada tamaulipeca MARÍA DEL CARMEN BOLADO DEL REAL, del PAN, ante el trabajo de la revista. Dos años más tarde, ya como senadora, introdujo el primer proyecto de ley sobre legalización.
¡Curiosos coincidencias entre PAN y PRD!GREGORIO URÍAS, entonces diputado del PRD por Sinaloa, estuvo a favor de la legalización de las drogas; en 2002 presentó en el Congreso iniciativas de ley para comenzar el proceso con la despenalización de la mariguana.
¿Qué tantos intereses hay detrás de todo esto? Son evidentes y ahí están. Continuaré en la siguiente entrega.
(No le sigo con otros tópicos, porque ya me extendí demasiado. Nos vemos el viernes con más de la hierba y algunos otros temas)
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