Entre Políticos

David Martínez Hernández

SABINES PEDIRA PERDON POR VIOLACIONES DE GOBIERNOS ANTERIORES

El gobernador Juan Sabines Guerrero pedirá perdón a los familiares de un indígena que fue víctima de tortura y desaparición forzada en diciembre del año 2000.
Esto lo hará en cumplimiento de un exhorto de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), petición P-318-05, a la familia del indígena Gerónimo Gómez López, detenido el 20 de diciembre del 2000, por policías municipales de Simojovel, quienes lo torturaron y violaron los derechos de libertad personal, garantías judiciales, integridad, seguridad personal y la protección judicial.
Según el decreto enviado por Sabines Guerrero al Congreso del estado, luego de un “acuerdo amistoso” con los familiares que acudieron a ese organismo internacional dependiente de la Organización de Estados Americanos (OEA), se procederá al protocolo oficial para pedir el perdón por un caso grave de violación a los derechos humanos perpetrado por policías municipales de Simojovel, un municipio indígena de la zona norte de Chiapas.
Sabines firmará un acuerdo de “solución amistosa” ante la CIDH, teniendo como antecedente una minuta de acuerdo signado recientemente entre los representantes de Ofelia Díaz Pérez, esposa de Gerónimo Gómez, y el gobierno del estado, a través de la Fiscalía Especializada en la Protección de los Organismos no Gubernamentales para la Defensa de los Derechos Humanos y la de Derechos Humanos, Atención a Víctimas y Servicios a la Comunidad de la Procuraduría General de Justicia (PGJ).
Este es el tercer perdón que pide el gobernador Juan Sabines Guerrero por crímenes perpetrados en gobiernos pasados; el primero, por un caso de tortura y ejecución extrajudicial por parte de elementos de la PGJ en 1995, el segundo, por la omisión en la procuración de justicia por el asesinato de un niño en 1991.

NORMAN ESCRITURAS DE LENGUAS ORIGINARIAS EN MÉXICO

Normar la escritura de ocho lenguas originarias en el estado mexicano de Chiapas es el primer esfuerzo para establecer un modo único de escribir en aras de preservarlas como valioso patrimonio cultural del país.
“Lo que ustedes van a crear es una academia de la lengua y no le han llamado así por modestia, pero esto que ustedes han creado es la primera normalización de una lengua”, dijo recientemente el secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio, cuando recibió ejemplares de las normas.
El Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI), junto a la Universidad Intercultural de Chiapas, hicieron el documento que permitirá promover el uso y comprensión de las lenguas maternas, además de constituir el primer paso para fortalecerlas.
“Estamos seguros que el tener registradas las normas de escritura de cada una de las lenguas originarias, dará paso a alcanzar el estatus social del que gozan otras como español, inglés y francés, para que en un futuro las originarias lleguen a convertirse en lenguas de prestigio”, precisó Felipa Pérez, hablante de estos idiomas.
Según reportes de prensa, muchos lenguajes son hablados por un número minoritario de gente, lo que estigmatiza a quienes lo hacen; sin embargo, con la reforma constitucional adquirieron su valor y se pusieron al mismo nivel del español.
“Con esta medida ya no son considerados dialectos, sino lenguas”, opinó María de Lourdes Ros Torres, subdirectora de diseño y asesoría de políticas lingüísticas del INALI.
La especialista explicó que 900 mil personas hablan maya, la de mayor número de hablantes entre las originarias, pues no hay variantes y todos se entienden entre sí, lo que no sucede por ejemplo con el náhuatl.
“En México, las 364 variantes lingüísticas ya están protegidas por la ley; su debilitamiento y pérdida se deben a que durante 500 años les prohibieron a los indígenas hablar y la sociedad ha despreciado y minimizado la riqueza de las lenguas”, expresó Arnulfo Embriz Osorio, director de Políticas Lingüísticas del INALI.

MÉXICO SUSCRIBE PROTOCOLO DE NAGOYA

México suscribió ayer en la ONU, el Protocolo de Nagoya sobre la protección de la biodiversidad y la repartición de los beneficios de ese trabajo de forma más equitativa para el 2020.
El instrumento forma parte de la Convención sobre Diversidad Biológica (CDB) y fue abierto a la firma de los Estados miembros el pasado 2 de febrero, cuando lo rubricaron Colombia, Brasil, Argelia y Yemen.
La adhesión mexicana estuvo a cargo del secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Juan Rafael Elvira, quien afirmó que el texto de Nagoya es un logro internacional en la preservación y uso racional y sostenible de la biodiversidad.
El Protocolo podrá ser suscrito hasta el 1 de febrero del próximo año y también establece las normas para el acceso y la participación en los beneficios que aportan los recursos genéticos.
El texto fue concluido en una reunión celebrada en octubre pasado en la ciudad japonesa de Nagoya y su objetivo es la protección de las especies y los ecosistemas y repartir los dividendos de ese trabajo de forma más equitativa para el 2020.
Como uno de los aspectos esenciales, el acuerdo aumenta de 13 al 17 por ciento el total del área de tierras protegidas del planeta y de uno al 10 por ciento el de los océanos.
Según datos de la ONU, en el presente hay casi 48 mil especies amenazadas en todo el mundo y 17 mil de ellas están en peligro de extinción.
Ese riesgo afecta al 21 por ciento de los mamíferos, el 30 de los anfibios, el 12 de las aves, el 28 de los reptiles, el 37 de los peces de agua dulce, el 70 de las plantas y el 35 de los invertebrados.
El Protocolo de Nagoya incluye un plan estratégico de 10 años sobre las acciones destinadas a la salvación de la biodiversidad y al logro de las metas de la CDB, en vigor desde 1993, así como las referidas a la financiación para la lucha en esa materia.

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