David Martínez Hernández
INFORME DE ONG CALIFICA DE CRISIS NACIONAL LOS ATAQUES A LA PRENSA EN MÉXICO
Para aquellos universitarios que estudian la carrera de Ciencias de la Comunicación o Periodismo en la UNACH y en otras universidades públicas o privadas de esta capital, les presentó una breve semblanza del documento “Silencio o muerte en la prensa mexicana” es el título del informe 2010 del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ, por sus nombre en inglés), que da cuenta de una crisis en la libre expresión y el acceso a la información producto del avance del crimen organizado, la violencia y la corrupción.
Según el informe, 22 periodistas han sido asesinados durante los últimos cinco años, con al menos 8 de ellos muertos en represalia directa a su trabajo informativo.
La situación en México, asegura el CPJ, es responsabilidad del gobierno federal, que debe poner fin a los numerosos ataques contra la libertad de expresión.
Informar incluso en superficialmente sobre los carteles de droga pone a los periodistas en riesgo, lo que sumado al soborno y la extorsión, tiene grave consecuencias.
“A medida que se impone una autocensura generalizada, el futuro de México como sociedad libre y democrática está en riesgo”, resume el CPJ.
En Chiapas este fenómeno no está presente, pues las mafias de la droga y de la delincuencia organizada que han golpeado a la prensa mexicana operan en otras latitudes del país.
Sin embargo es importante analizar el documento, como un referente histórico, y de los alcances que implica el ejercicio del periodismo y de la comunicación.
En su resumen, el documento analiza diversas facetas del escenario actual en contra de la prensa mexicana y resalta lo siguiente:
La violencia contra la prensa ha conmovido al país y socavado el derecho a la libertad de expresión de los mexicanos. Esta crisis nacional exige una contundente respuesta federal.
El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) elaboró este informe para poner de relieve la alarmante impunidad en los ataques contra la prensa en México. El análisis del CPJ apunta a fallas sistemáticas que, de no abordarse, deteriorarán aún más la libertad de expresión y el estado de derecho. Éstos y otros vitales intereses nacionales e internacionales están en juego.
Las agresiones contra los periodistas ponen en peligro al país
Desde que el Presidente Felipe Calderón Hinojosa asumió el poder en diciembre de 2006, 22 periodistas han sido asesinados, al menos ocho de ellos en represalia directa por la cobertura de actividades delictivas y hechos de corrupción. Tres trabajadores de medios de comunicación también han sido asesinados, y al menos otros siete periodistas han desaparecido en este período. Sumado a lo anterior, decenas de periodistas han sido víctimas de ataques, secuestros o se han visto forzados al exilio.
Una impunidad sistemática se encuentra arraigada a nivel estatal y municipal, en donde se investiga la mayoría de los delitos contra la prensa. El sistema de justicia no ha tenido éxito en sus investigaciones en más del 90 por ciento de los crímenes contra la prensa en la última década, según las investigaciones del CPJ. México ocupa el noveno lugar en el mundo en el Índice de Impunidad del CPJ, que calcula la cantidad de asesinatos de periodistas sin resolver en relación con la población de cada país.
Caso tras caso, el CPJ ha encontrado negligencia en el trabajo de ministerios públicos y policías estatales. En varias ocasiones, las autoridades han utilizado métodos ilegales, incluyendo la coerción de testigos y la fabricación de evidencia. La complicidad entre la policía y los delincuentes es tan común, que muchas fuentes entrevistadas por el CPJ observan el sistema de justicia como un ente controlado por la delincuencia. La autocensura generalizada es el efecto demoledor de este estado de anarquía. Por temor a represalias, los medios están abandonando no solo el periodismo de investigación, sino cualquier cobertura sobre crimen y corrupción.
El gobierno federal ha reconocido sólo ocasionalmente a la violencia contra la prensa como un problema nacional. En 2006, durante el sexenio de Vicente Fox, el gobierno creó una fiscalía federal especial para la atención de delitos contra la prensa. Aunque al principio dicha agencia de gobierno pareció un paso adelante para combatir la impunidad, la fiscalía ha resultado totalmente ineficaz.
El CPJ cree que el gobierno federal debe intervenir directamente para garantizar el derecho a la libertad de expresión, consagrado en la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos. Los propios periodistas deben contribuir más en este esfuerzo. Los carteles del narcotráfico, que han infiltrado casi todos los sectores de la sociedad, son los mismos que han corrompido a reporteros y editores. Y los medios de comunicación, tan polarizados en México, aún tienen pendiente la tarea de unirse al amparo de una serie de principios para proteger a los periodistas locales.
Para mas detalles del documento en la Internet: http://cpj.org/es/2010/09/silencio-muerte-prensa-mexicana-resumen.php
ALERTA EPIDEMIOLÓGICA EN SIETE ESTADOS
La Secretaría de Salud (SS) de México ha decidido mantener la alerta epidemiológica en siete estados ante el alto riesgo de propagación de las enfermedades respiratorias y estomacales que han acarreado las lluvias de los últimas semanas.
Así, el control se mantiene en los estados de Chiapas, Tabasco, Guerrero, Oaxaca (todas ellas en el sur), Veracruz, Campeche (sureste) y Nayarit (oeste).
De forma paralela, en unos 75 municipios ha sido declarado el estado de emergencia sanitaria.
Mientras, las autoridades mexicanas han intensificado las tareas de saneamiento, con la instalación de nuevos depósitos de agua, y el reparto de medicamentos para prevenir brotes epidémicos, todas ellas coordinadas por el Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades.
LA PREVENCION SALVO A LOS CHIAPANECOS
Las lluvias de los últimos días en Chiapas han superado a las del huracán Stan.
Sin embargo, gracias a las obras preventivas que realizó el gobierno de Juan Sabines Guerrero, los daños ocurridos en este 2010 no superan los de hace cinco años.
Los trabajos preventivos realizados en Chiapas antes del inicio de la temporada de lluvias y ciclones han dado resultado y los chiapanecos no fueron afectados en la magnitud como ocurrió con el huracán Stan.
De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), las lluvias presentadas en Chiapas superaron el máximo histórico en 50 años, es decir, desde 1963 no llovía tanto como en este 2010; con Stan se lamentaron más de 80 muertes, las afectaciones fueron devastadoras, en gran parte debido a que obras de Protección Civil fueron mal diseñadas y por lo mismo no surtieron los efectos deseados.
