ENTORNOS

JOSE LUIS ROQUE POPOMEYA

ASI, PUES ¿CÓMO?

Pedro (por citarlo así), es casi un adolescente, integrante de una familia de condiciones económicas, llamémosle solvente, quien hace unos meses estuvo confinado por consumo de drogas ilegales en el Centro Tutelar para Menores, en el Estado de Chiapas.Su condición dada acomodaticia, le permitía tener un panorama de su realidad e historia de vida, diferente al común de los ahí confinados, pues, la petulancia, la egolatría y vanidad, daban al traste delante sus compañeros.

Pareciera que la estancia de seis meses en ese centro tutelar fue para Pedro, más que orientación, una especie de vacaciones.

Si bien participaba en los círculos de terapia y autoayuda, no aceptó para sí, el ser adicto a las drogas no legales.

En las convocatorias del citado centro de adaptación, para realizar servicio a la comunidad, en la pinta de arbolitos en jardineras, de la localidad que solicitara el servicio, no participaba, pues su condición de “acomodado”, le obligaba a negarse a dicha actividad.

Cuando Pedro, concluyó la estancia, sus padres llegaron por separado, cada uno en su auto, y como regalo al recién “liberado”, le obsequiaron un coche, en el que aún siendo menor de edad, salió del lugar conduciendo rumbo a su libertad.

¿Cuántos jóvenes como este caso, se encuentran a cada día, en cada lugar y en cada momento?. Posiblemente un sinnúmero, no registrados. Aunque no todos reciben coche de regalo.

Si se habla de la responsabilidad, y nos fijamos en las tres personas padre, madre e hijo, cada uno posee lo correspondiente. Y usted posiblemente ya habrá pensado, ¿cómo es posible que después de cometer acciones en contra de la ley de salud y de su propia salud, los padres todavía le premien con un coche?

O también se diría para sí, darle otro conducto al referido para que con mayor libertad y facilidad, se atrofie más la vida, y de paso, se lleve de corbata en uno de sus “viajes” a otros que ni siquiera tienen que ver con la historia del interfecto. Sí, como ese comercial, de la televisión, en donde el locutor argumenta que el sepelio se debe a una persona que falleció por el alcohol, y lo más interesante es cuando dice, “pero el jamás tomó”.

Parece que a este trío de personajes referidos en el papel familiar (o triada), tienen a convertirse en ciegas víctimas de la arrogancia, el engreimiento, y esa percepción exagerada de la soberbia, por citar un solo ejemplo (o pecado, dijeran religiosos).

Posiblemente Friedrich Nietzsche, sobre este caso en particular, referiría: “La vanidad es la ciega propensión a considerarse individuo no siéndolo…”.

A veces este tipo de personas viven vanagloriados, y esa vanagloria está basada en el orgullo, pero que muchas de las veces, ese orgullo no es otro aspecto más que lo vano de las cosas. Considerando éstos, valioso todo aquello vanal que en realidad desvía lo que en verdad vale.

Los que saben de estos asuntos, refieren que lo vano, apega al ser humano, a una falsa imagen del hombre, medido por sus riquezas, su fama, y efímero su poder mundano. Y a decir verdad, el hombre es incapaz de cambiar nada, en el orden del mundo.

¿Cuántos errores como padres llevan a cuesta y sin saberlo, los aquí protagonistas?.

A veces, el pobre que alcanza la fama, el poder o el dinero, pierde la realidad. El pudiente económicamente, vive en la mayoría de los casos, en fría relación entre persona, pues el interés vano, prevalece para mantener una estreches de pares.

La principal herencia de estos citados padres hacia su vástago, no es el vehículo obsequiado o lo que le vaya a tocar al final del camino, o el haberlo “traído” al mundo, sino esa relación interpersonal que viven, frente a los ojos en este caso de Pedro.

Tal pareciera que el mundo fuera de ellos, no importa, y si te tengo conmigo, es por el puro deseo de explotarte y de obtener de ti mi satisfacción personal, económico, social, sexual o de cualquier otra índole que satisfaga esa necesidad habida o por haber.

¿Cuántos caso de este tipo, conoce usted?. Y se aclara, cualquier relación con esta historia escrita, es mera coincidencia.

Sin embargo, un aspecto si puede ser una realidad, ¿Qué estamos haciendo los padres de familia ante el comportamiento de este tipo?.
¿Será que se tiene la esperanza que la vida, o los de la calle, corrijan lo que como padres, no fuimos capaces de enseñar para vivir civilizadamente a nuestros vástagos?.

Según los expertos de la procuraduría General de Justicia del Estado de Chiapas, cada vez, son más los consumidores de drogas ilegales, y cada vez más amplio la edad de la población que ha caído en las garras de este mal de la salud física, social y espiritual.

Queda en cada uno de quienes tienen hijos, buscar alternativas que los orienten a ser bueno padres, y no solamente padres buenos. Debe de existir un tiempo para detenerse en esta vertiginosa realidad de vida, sino será la propia, quien de un momento a otro, obligatoriamente detenga, para conocer lo que se ha creado.

El tiempo no perdona. Hasta ahí. UF¡. CORAM POPULO, EST VOX DEI (LA VOZ DEL PUEBLO, ES LA VOZ DE DIOS). Correspondencia a colentornos@yahoo.com.mx mensaje escritos al teléfono celular 961 1500 150.

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