JOSÉ LUIS ROQUE POPOMEYÁ
REPARTO
A siete meses de la administración del Estado, todo parece mostrar que las piezas aún no encajan en el área del tablero en donde corresponde. Esto explica la serie de movimientos en la administración pública, que posiblemente aún susciten en los próximos días.
Un aspecto observado por los expertos en la materia, respecto al interior de la administración actual, es la negativa por utilizar exfuncionarios de sexenios anteriores, a excepción de los que ya encontraron incrustados de la administración saliente, y que por angas o mangas, debieron haber dimitido al cargo, pero diversos motivos aún no lo han hecho.
De lo anterior se menciona por ejemplo, que algunos heredados a la nueva administración, están por instrucciones precisas de sus antecesores jefes, de quedarse aún el puesto, por acuerdo de bajo de la mesa con la entrante autoridad correspondiente. Otros más, por que aún no dejan en claro, su proceso de gestión administrativa y los mantienen en el aro. Algunos más, por reconocimiento en su área de trabajo, continúan en el cargo. Sin tomar en cuenta las remociones y personal que ha sido promovido a un cargo de mayor responsabilidad.
De los recién nominados, algunos están desarrollando sus destrezas a tambor batiente, y entregando magros, pero al fin y al cabo resultados, posiblemente por la precaria fluidez económica.
Algunos más, no se han movido del lugar al que les nombraron, debido a estar esperando la siguiente vuelta de nombramientos en la gestión actual del Estado, y no desean o no pueden por desconocimiento, involucrarse más allá de lo necesario en la correspondencia al puesto. Sin embargo, la misma dinámica los mueve, aún con la negativa mental de entrarle a la labor, requerida por la responsabilidad pública.
Así por ejemplo, se puede leer en los diversos medios de comunicación o redes sociales, a quien en últimos días “ha empollado un huevo, y lo ha cacareado” a los cuatro vientos, para llamar la atención y mostrar que está haciendo lo suyo.
Algunos en su nueva responsiva van lento, tratando de echar andar la pesada maquina humana presa de la indecisión, el ostracismo o el consabido y placentero hedonismo de hacer nada.
Como opinión personal, quien esto escribe por ejemplo, en relación al párrafo anterior, refiere que cuando a una persona se le brinda la confianza de otorgarle un puesto, el favorecido debe tener la responsabilidad de responder con creces. Pero si ese nombramiento se debe al padrinazgo de algún alma caritativa, el compromiso del favorecido debe ser doble, porque tendrá que responder y rendirle cuenta a dos, a quien le brinda la confianza de tenerlo en un puesto de alta responsabilidad (por mínimo que sea el valor del encargo), y a quien le recomendó para no hacerlo quedar mal, ante quien ofreció la cara por verle favorecido.
Hoy en las nuevas generaciones, se aplica con mayor frecuencia, el solicitarle al conocido, al “amigo”, al compadre, al cuate de la generación de la carrera, un espacio para trabajar, especificando, para no fallar, el puesto que se desea. Obvio, ni tardo ni perezoso, el interesado debió investigar previamente qué espacio es que el va a su medida, y de preferencia con mejor presupuesto respecto a categoría salarial.
Hay de los otros, que llegaron un poco tarde a la repartición, y les otorgan el mínimo puesto, con la menor responsabilidad, pero con una elevada categoría salarial, que ya la quisiera el más viejo de los trabajadores, y no ha alcanzado ese nivel, ni por antigüedad, ni por acciones, menos aún con todos los requisitos internos requeridos.
Y nos más, que llegaron tarde, pero muy tarde, que en vez de ofrecerles salarios apetecibles, a quien le piden trabajo, les expresa, “claro que sí tienes el puesto, pero al salario para el puesto que solicitas, disminuyó, debido a estar sin recursos económicos disponibles”.
Si se toma en cuenta la vida activa y consumista de nuestro tiempo, alguien comenta que, se tiene la oportunidad de elegir color, lugar y puesto, se debe tomar muy en cuenta, por lo que conviene en términos salariales. Mejor salario, menor responsabilidad administrativa, esa es la intención, dirá la misma persona.
Otros más, son aquellos que piden a gritos, que los pongan donde hay, en donde sea, pero donde haya al alcance todo lo que huela a dinero. Pero tal pareciera que la nueva administración previendo este asunto, ha observado, que sea la hacienda la que administre TODO lo que las dependencias requieren en bienes o servicios. Un solo canal, una sola entrada y una sola salida.
Pero sobre todo lo anterior, sea como sea, y considerando que todo lo que se tiene, del equipo o de los otros, blanco o negro, quien le toca dirigir al Estado-Estado, debe de elegir, con anuencia del poder económico, a las personas con las que deberá caminar por lo que resta del sexenio, debido a la urgencia del tiempo, que no detiene su marcha.
Nada de raro puede tener, porque la historia política así lo demuestra, que la propuesta de equipo, de un nuevo color ganador, deba sufrir modificaciones, adecuaciones de acuerdo a las circunstancias y al contexto político, económico y social que lo requiera. Y los cambios en los próximos días, bien pueden tener esa intención. Usted tiene la palabra… HASTA AHÍ, UF!!!. CORAM POPULO, VOX DEI. Comentarios dirigirlos a: colentornos@yahoo.com.mx
