Daniel Flores Meneses/
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El problema es llegar bien, no solo cumplirlos, más cuando se llegan a las seis décadas, como Arcadio. ¿Un abrazo
Entre Chamula y Yucatán
Ha sido un fin de semana que nos deja perplejos, lo digo primero porque los usos y costumbres siguen vigentes en las comunidades indígenas y los políticos no hacen nada más que cachondearlos para que sigan. Resulta que los caciques indígenas metieron a la cárcel al Presidente Municipal de Chamula y luego lo soltaron claro, pero lo metieron, y la ley y la Constitución de nuevo son lo que siempre han sido pura letra.
Luego dice el Partido del Trabajo que rompe su pacto con el PRD para una alianza, aunque sea parcialmente. Sobre estos habrá que ver hasta donde llegará el asunto porque no es posible un rompimiento a capricho en este sentido. El Instituto Estatal Electoral, tendrá que definir hasta donde podrá llegar esta ruptura del PT, que juega timbiriche electoral, al son que le toquen.
Y llegando a nivel nacional, resulta que lo que se pensaba que se iba a dirimir en los tribunales electorales, se resolvió por si sólo, y dejó claro a muchos analistas, que si hubo un acuerdo entre el PRI y el Presidente Calderón para regresarles Yucatán, a cambiar de las reformas estructurales.
Las famosísimas encuestas de salida de nuevo no pudieron hacer nada y se quedaron con los brazos cruzado, y cuando todo parecía una elección apretada, resulta que la joven Ortega que tiene 34 años se lo llevó con un amplio margen inédito en estos momentos que vive el país.
El Instituto de Procedimientos Electorales y Participación Ciudadana del Estado de Yucatán (IPEPAC) cerró este lunes el Programa de Resultados Preliminares (PREP) con el 80.52% de las casillas computadas de las 2 mil 200 instaladas.
La candidata del PRI a la gubernatura de Yucatán, Ivonne Ortega, obtuvo el 49.70% de las preferencias, contra 42.66% del panista Xavier Abreu, lo que significa una diferencia de más de 44 mil 200 votos.
Se trata pues de una diferencia bastante grande por los comportamientos que han tenido las elecciones en los últimos tiempos. Ivonne Ortega, pues le regresa al PRI esa plaza del Sureste, la plaza que siempre había mantenido y que había perdido con Patrón Laviada.
Lo que no se podrán quitar es la sombra de que hubo un arregló y de que el gobernador Patrón Laviada actuó por debajo de las mesas electorales para favorecer a la candidata priista. No lo digo yo, lo dijeron semanas antes, casi todos los politólogos de este país, cosa que el PAN siempre negó y que al final resultó no se si cierto, pero perdió y dejó sin más problemas la plaza.
Todos los líderes panistas, sin chistar, sin tragar saliva, sin sacudirse el sudor, sin reirse, pero sin pena, salieron a decirle al PRI nos ganaron, y no los vamos a impugnar, todo está claro. Hasta nos extraño la serenidad del controvertido dirigente nacional del PAN. Resulta que ahora Yucatán es un ejemplo de civilidad electoral. Esto ya lo hemos visto muchas veces en este bendito país, en donde los hombres siguen estando por encima de de las leyes.
Si algo recuerdo, fue la derrota de Margarita en Baja California cuando el panista Rufo Appel, ganó la primera gubernatura para su partido. Eran épocas de Salinas y de Colosio frente al PRI. Fue el primer gran arreglo entre un Presidente y un partido, en aquel entonces fue un presidente que gobernaba al PRI y ahora es un Presidente que gobierna al PAN. ¿coincidiencias? Ahí se la dejo.
clientes
En la muy estratificada sociedad romana, cliens, clientis era aquel que está bajo la protección o la tutela de otro, a quien escucha, sigue y obedece.
Este sentido ha cambiado en el castellano moderno; el comerciante, el banquero, el profesional universitario no ven en el cliente a alguien que les obedece humildemente sino una persona que los favorece pagando por sus mercaderías o servicios.
Sin embargo, la antigua denotación romana se mantiene aún hoy en la ciencia política, en cuyo marco se llama ‘clientes’ a los ciudadanos que acuden a los políticos en busca de favores, y ‘política clientelista’ a la que se basa en ese tipo de relación corrupta, en la que el político ofrece favores -empleos, ascensos o jubilaciones- a cambio de votos.
