ENCODAT 2025: Cifras que encienden las alarmas en México /Carlos Hiram Culebro Sosa

La Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025 (ENCODAT 2025) es una radiografía social que, al compararse con ediciones anteriores, revela tendencias preocupantes que obligan a replantear las políticas públicas en materia de adicciones y salud mental.
Aunque algunos indicadores muestran avances parciales, los datos comparativos exhiben focos rojos que no pueden ignorarse.
ENCODAT es la principal encuesta nacional que mide el consumo de alcohol, tabaco, drogas ilegales y más recientemente, indicadores clave de salud mental y conductas de riesgo. Coordinada por el Instituto Nacional de Salud Pública y autoridades federales en salud, se aplica periódicamente a población de entre 12 y 65 años. Su importancia radica en que permite observar la evolución de estos fenómenos a lo largo del tiempo.
Uno de los datos más inquietantes es el incremento sostenido del consumo de drogas ilegales en adultos. En 2016, el 10.6 % de la población adulta reportaba haber consumido alguna droga ilegal al menos una vez en la vida. Para 2025, esa cifra subió a 14.6 %, un aumento significativo en menos de una década. El crecimiento es especialmente visible en el consumo de cannabis, que pasó de 9.3 % a 13.3 %.
Especial preocupación genera el aumento del consumo de opioides de uso no médico, cuya prevalencia pasó de 0.1 % en 2016 a 1.4 % en 2025. Aunque el porcentaje sigue siendo bajo, el cambio representa un giro delicado en el patrón de consumo nacional.
La ENCODAT 2025 muestra una disminución del consumo de drogas entre adolescentes. El uso de drogas ilegales en jóvenes de 12 a 17 años bajó de 6.2 % en 2016 a 4.1 % en 2025. Sin embargo, este avance se ve matizado por altos niveles de malestar psicológico, exposición a violencia y conductas de riesgo.
A diferencia de encuestas anteriores, la ENCODAT 2025 incorpora de manera más clara indicadores de salud mental. Los datos muestran que las y los adolescentes presentan mayores niveles de ansiedad, depresión e ideación suicida que los adultos, con una brecha particularmente marcada en mujeres jóvenes.
En materia de tabaco, el consumo tradicional muestra una ligera reducción, pero el uso de cigarros electrónicos pasó de 1.1 % en 2016 a 2.6 % en 2025. Este desplazamiento hacia el vapeo plantea nuevos retos regulatorios y sanitarios.
El alcohol continúa siendo la sustancia de mayor impacto social. La proporción de personas que han consumido alcohol alguna vez aumentó de 71 % en 2016 a 73.7 % en 2025, con un incremento especialmente notorio entre mujeres adultas.
Leída en perspectiva histórica, la ENCODAT 2025 funciona como una llamada de atención. Atender las adicciones exige mirar más allá de las sustancias y reconocer las condiciones sociales, emocionales y culturales que las alimentan.

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