En Síntesis…

Sin compromisos Velasco, dónde están los gestores

Vinicio Portela Hernández

Como ya es su costumbre y sin dar la cara, el Gobernador Constitucional del Estado de Chiapas, Manuel Velasco Coello, en un incipiente comunicado, redactado en un lenguaje tecnócrata, quiere darle atole con el dedo a los inconformes a su gobierno y que piden su renuncia, asegurando que: “Todo aquello que esté en manos de la autoridad estatal solucionar se hará sin dilaciones con la voluntad de seguir abonando a un clima de respeto, unidad y trabajo conjunto entre chiapanecos”.
Como buen cobarde, sin mencionar al magisterio, el Güero se lava las manos en un problema que afecta directamente a los chiapanecos, y principalmente a los niños y jóvenes que cada día pierden valiosas horas de clases ante el paro de los profesores, dejando muy en claro que ese conflicto es a nivel federal y que no puede hacer nada por ellos.
Pero sí no se entendió, sí el mensaje no fue claro, en el segundo párrafo del pichurriento comunicado reafirma: “Por ello, hizo un llamado a establecer a la brevedad una mesa de diálogo donde se pueda atender y solucionar todas las peticiones de índole local”.
Nunca he entendido a esos políticos doble cara, que por un lado dicen y pregonan que son gestores, que bajan miles de millones de recursos con la federación para conseguir miles de millones de beneficios para los chiapanecos, que aseguran que sus relaciones con los poderes de la unión son ilimitados y que ellos cumplirán con las demandas ciudadanas.
¿Dónde están esos gestores en este momento álgido de la política chiapaneca?, dónde están los senadores Roberto Albores Gleason y Luis Armando Melgar, quienes apoyaron a la reforma educativa y no se paran por su estado para explicarle a los profesores de sus beneficios, ellos son los que quieren dirigir los destinos de Chiapas en el próximo sexenio, pues ellos serán los más indicados para informar de los pros de esta reforma.
Dónde está el Gobernador del Estado, Manuel Velasco Coello, el principal gestor de Chiapas, todos sus secretarios de lo dicen a cada rato, en cada discurso y comunicado de prensa: “gracias a la gestoría del gobernador la federación otorgó”, entonces porque el Güero se esconde de tras de pequeñísimos eventos, regalando molinos manuales o inaugurando calles, cuando su trabajo prioritario será la gestión ante el gobierno federal de dar pronta solución a un conflicto que está ocurriendo en su territorio.
Sin embargo MaVeCo convoca a una mesa de dialogo, del ámbito estatal, con las siguientes características según su boletín de prensa: “Que sea un diálogo abierto, plural, respetuoso y democrático donde estén las organizaciones de la sociedad civil, los senadores de la República, diputados federales y locales, los sindicatos, las iglesias, las cámaras empresariales, las universidades, los colectivos, los medios de comunicación, todos unidos en torno a un mismo objetivo en común, sacar adelante a Chiapas”.
Pero ya los chiapanecos de todos los sectores saben para que sirven esas mesas de diálogos, para nada y para lo mismo, en este Gobierno las firmas de acuerdos, minutas y compromisos no tienen validez, son letra muerta, hasta las que hizo ante notario público no las ha cumplido el Güero y menos sus secretarios, que mejor ejemplo que los acuerdos a los que llegaron en diciembre de 2015 con el magisterio y que no se cumplieron, y de este hay más, compromisos incumplidos con campesinos, constructores, empresarios, locatarios, transportistas, ganaderos, prestadores de servicios, periodistas, defensores de derechos humanos y la lista sigue y sigue, así que ahora creer que va a cumplir sería tanto como asegurar que tiene un Doctorado en Derecho el Gobernador.
La invitación al diálogo que Manuel Velasco Coello hace sin dirigirse a nadie, sin dar la cara y sin comprometerse, es solo una postura burda a los graves problemas que tenemos en Chiapas. Sí estuviera en el ánimo del mandatario estatal buscar soluciones, él sería el mejor intermediador entre el Gobierno Federal y el Magisterio, y así como tanto se presume, gestionaría ante la Secretaria de Educación una mesa directa de diálogo para conciliar los intereses de los profesores disidentes y la imposición de la Reforma Educativa. Lo demás que haga solo será parafernalia para el boletín de prensa siguiente.

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