Esponda no quiere soltar el hueso, sigue pidiendo moches
Vinicio Portela Hernández
En la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana se realizaron cambios en su personal el pasado lunes 4 de abril, entre los más destacados fue la destitución de Carlos Esponda Montesinos como Director de la Policía Estatal de Tránsito dejando en su lugar a Gabriela del Socorro Zepada Soto, luego que desde este mismo espacio se destapara la cloaca de corrupción y la millonaria entrega de cuotas por parte de las Delegaciones y personal operativo.
Pero Esponda no quiere soltar el hueso y desde su ahora nuevo encargo en la Dirección de Vinculación del Instituto de Formación Policial, trata de mantener sus nexos en Tránsito para no perder los moches que equivalen a casi dos millones 156 mil pesos mensuales.
Por ello a instruido a uno de sus allegados, el perro fiel que le sirve y se sirve a su antojo, el Inspector General José Mercedes Gordillo Gordillo quiere llegar a la “Primera A” de la liga de la SSPC, por ello ahora grita a los cuatro vientos que será el Coordinador de Delegaciones de Tránsito y así su jefe Carlos Esponda podrá seguir cobrando quincenalmente las cuotas, pero esto no es de a gratis, según esta dupla aseguran que el negocio está completo ya que el Subsecretario de Seguridad Turística y Vial, Octavio Lozoya Uribe, es parte de los socios con una ganancia de 80 mil pesos mensuales.
Cuando conocí al Comisario Lozoya y me dio la impresión de ser una persona disciplinada y apegado a derecho, sus antecedentes fueron muy buenos y su experiencia aún más, por ello me extraña que el binomio Esponda-Gordillo aseguren que lo tienen comprado.
Por otra parte la nueva Directora Gabriela del Socorro Zepada Soto todavía no se quita la venda de los ojos y no ve la ola de corrupción que va hacia ella, máxime que Mercedes Gordillo ya tiene amenazados a los delegados y al personal operativo, les advirtió que de enterarse la nueva titular del negocio los mandaría de castigo al municipio de Benemérito de las Américas hasta que se jubilen o otra delegación hasta que renuncien, además les advirtió que de no pasar la cuota quincenal los sometería a una auditoría para que fueran a la cárcel, y lo está cumpliendo, así se lo realizó al delegado de Motozintla que hasta lo mandó a traer para que en Tuxtla Gutiérrez diera las explicaciones frente a su jefe.
Ante esta situación los policías de Tránsito se sienten indefensos, por la protección que tienen Carlos Esponda y Mercedes Gordillo por parte, supuestamente, del Subsecretario Octavio Lozoya y el desconocimiento de la Directora de Tránsito y por el otro se dicen incondicionales de un asesor del Secretario Jorge Luis Llaven Abarca de nombre Francisco Orantes, quien los protege a cambio este recibe 100 mil pesos semestrales para callar su boca. Tanto así que el domingo pasado el asesor y Esponda tuvieron una reunión en el rancho que le denominan El Gallinero para hacer el trato y llevar a Mercedes a la Dirección de Delegaciones.
Pero ahí no acaban los favores de Gordillo Gordillo a Orantes, el primero le ha asignado guardias en dos turnos para que cuiden 24 horas al papá de Francisco, un señor de 78 años que vive en el Ejido Plan de Ayala.
Este es otra parte del camino de la corrupción en la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. Ojalá, y así lo espero, que el Comisario Octavio Lozoya y la nueva Directora de Transito, Gabriela Zepeda, hagan algo para solucionar los problemas al interior de esa institución y que acaben con esta mafia que se dedicada a explotar a los policías.
En las próximas semanas sabremos sí todos están involucrados o aplicarán el estado de derecho.
Terminé
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