*Es hora de acabar con pandillas al interior de Tribunales Colegiados, sostiene el abogado postulante
Cosme Vázquez/ASICH
Hoy hay una descomposición de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que se traduce hasta en sus representaciones, como en el Vigésimo Circuito, que comprende el estado de Chiapas, donde hay un mercadeo de la justicia, sostiene Mauricio Gándara Gallardo, abogado postulante.
Denunció públicamente haber sido víctima de la podredumbre que se expresa ahí y el mercadeo que se da de los asuntos que llegan para su consideración.
Dijo que para poder acceder a la justicia federal la ley de amparo permite presentar una garantía para efectos de poder conocer de una recusación, que es señalamientos que pueden hacer los litigantes respecto del magistrado o ministro de la Corte para que no conozca de un asunto.
Sin embargo, por este recurso se impone al justiciable la obligación de exhibir una garantía de hasta 50 mil pesos. Pero, en su caso tuvo que hacer uso de los argumentos jurídicos necesarios para decirle a los magistrados del Segundo Tribunal del Colegiado de Circuito en materia penal y civil, con sede en Tuxtla Gutiérrez, que es un absurdo pedirle esa cantidad a un justiciable para recibir justicia.
Finalmente ganó esa parte, por lo cual le pidieron que exhibiera solamente cinco mil pesos para que se le permitiera entrar al interior de la Corte. De esa manera se llevó a cabo el procedimiento de la recusación, en donde señaló a tres magistrados ante la Unidad General de Investigación de Responsabilidades Administrativas en el Consejo de la Judicatura Federal, por su irregular proceder en un asunto diferente donde participó como litigante. El se quejaba de que no había condiciones de igualdad, independencia para efecto de recibir justicia respecto de esos tres magistrados por la pérdida de competencia subjetiva.
Pero, resulta que los tres magistrados del Segundo Tribunal Colegiado de Circuito en materia penal y civil dijeron que era improcedente su queja y ordenaron le devolvieran la fianza o garantía, de lo cual le notificaron recientemente. Este martes acudió al Tribunal, en donde le entregaron un billete del Banco del Bienestar, pero no llevaba la firma del presidente del Segundo Tribunal Colegiado de Circuito en materia penal y civil.
Lo hicieron dar vueltas. Inclusive, ya estando en el Banco del Bienestar le argumentaron que no le podían pagar los cinco mil pesos porque estaba mal llenado el documento por el personal del Tribunal Colegiado. Tuvo que volver a regresar para corregir, hasta que finalmente le devolvieron la fianza.
Señaló que tan solo este hecho representa las condiciones de la SCJN, es algo muy representativo respecto a la podredumbre de la Suprema Corte. Y por eso, se quedan callados los indignos ministros ante las expresiones del presidente de la República hacia la SCJN, aseveró.
Subrayó que a nivel de cancha donde la SCJN tiene representaciones con tribunales colegiados y jueces de distrito es una podredumbre, se privilegian a parientes, familiares y amantes en las nóminas. Es hora de salvar a la SCJN, para acabar con esas pandillas al interior de los tribunales colegiados, que trafican con la justicia y negocian los asuntos.
Indicó que esto así ha sido desde tiempo atrás, y hoy sigue siendo igual que ayer, en tanto hoy el presidente de la República intenta imponer a la ministra Yesmín Esquivel Mossa en la presidencia de la SCJN, quien ha sido exhibida de haber plagiado una tesis profesional.
Gandara Gallardo puntualizó que en este poder del Estado Mexicano debemos de tener la certeza, seguridad, confianza de que habrá una recta interpretación del derecho, pero no resulta ser así porque es evidente la descomposición que hay al interior, donde los magistrados o jueces trafican, acuerdan y negocian la ley. ASICH
