En la Mira /Héctor Estrada /¿La última oportunidad del STSGECH?

Después de casi diez meses de incertidumbre, litigios, confrontaciones y una dirigencia ausente, finalmente este martes el Sindicato de Trabajadores al Servicio del Gobierno del Estado de Chiapas (STSGECH) llegará a una cita que definirá mucho más que el nombre de su próximo comité ejecutivo. Lo que está en juego es la posibilidad de rescatar a una organización que, durante décadas, ha sido uno de los principales pilares de la burocracia estatal y que hoy enfrenta quizá el momento más delicado de su historia.
Y es que, la prolongada acefalía no sólo ha dejado un vacío administrativo. También ha paralizado funciones esenciales para miles de trabajadores de base. El pago de seguros de vida, los derechos de marcha, la negociación del contrato colectivo y buena parte de la gestión sindical permanecen prácticamente detenidos por la ausencia de una representación vigente.
Por eso, la elección de este martes trasciende a la lógica de una competencia entre grupos. Se trata de la oportunidad para que sean los propios trabajadores quienes recuperen el control de su sindicato, después de meses marcados por disputas jurídicas, intereses externos y una incertidumbre que terminó debilitando a toda la organización.
De un padrón de poco más de 2 mil 500 trabajadores de base, se espera una participación cercana al 40 por ciento, de acuerdo con los niveles registrados en procesos anteriores. Las casillas serán instaladas en Tuxtla Gutiérrez y en más de veinte municipios donde el sindicato mantiene presencia. Todo en una jornada que pondrá a prueba la capacidad organizativa de la Comisión Electoral, pero también el compromiso de la base trabajadora con el futuro de su organización.
Porque, mientras voces han intentado sembrar dudas, desacreditar el proceso o sabotearlo desde la oscuridad, la decisión final ya no depende de quienes han apostado por el conflicto permanente. Esta vez, la responsabilidad recae directamente en los trabajadores. Serán ellos quienes decidan si el sindicato comienza una etapa de reconstrucción institucional o si continúa atrapado en la inmovilidad que lo ha llevado al borde del colapso.
El STSGECH enfrenta actualmente un problema estructural que va mucho más allá de la elección de una dirigencia. La reducción constante de trabajadores activos, producto de jubilaciones, cambios administrativos y la disminución de nuevas plazas sindicalizadas, ha debilitado seriamente la fortaleza de la organización. Pues, sin dirigencia que impulse una profunda reestructuración, el sindicato difícilmente podrá hacer frente a nuevas condiciones laborales y administrativas.
Y el peligro es evidente. Mantener una organización paralizada, sin capacidad de gestión y sin un proyecto de renovación, significaría acelerar un proceso de deterioro que podría traducirse, a mediano plazo, en su inevitable desaparición.
Sin embargo, los riesgos tienen alcances mayores… Y es que, el eventual debilitamiento o extinción del principal sindicato del gobierno estatal también representaría la pérdida de uno de los instrumentos más importantes para la defensa de los derechos laborales en todos los espacios de Chiapas. Además, por supuesto, de un duro golpe para las conquistas obtenidas durante décadas de negociación colectiva y beneficios que siguen siendo cimientos del servicio público en la entidad.
Por eso, la jornada de este martes no debería entenderse como una simple elección interna. Es, en realidad, una decisión sobre la viabilidad futura de una institución que necesita recuperar credibilidad, capacidad de gestión y, sobre todo, la confianza de quienes le dan sentido: sus propios agremiados.
Los resultados comenzarán a conocerse al cierre de las urnas, pero lo verdaderamente importante empezará después de la validación de la elección y la entrega de la constancia de mayoría por parte del Tribunal Burocrático, cuando la nueva dirigencia deba demostrar que entiende la dimensión del reto que recibe. Porque ganar la elección será apenas el primer paso para reconstruir un sindicato que ha permanecido casi un año inmóvil y que requerirá de mucho más que buenas intenciones para levantarse… así las cosas.
Contacto: hectorestradaenlamira@gmail.com

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