Héctor Estrada
Como cuentista y poeta don Eraclio es grande!
Sellando la ceremonia de premiación con un controversial discurso, el Senado de la República entregó la Medalla Belisario Domínguez al poeta y cuentista Eraclio Zepeda, uno de los pocos escritores chiapanecos vivientes de la vieja guardia, de aquel Ateneo que reunió a muchos de los más “prolíficos de las letras en Chiapas”.
Visiblemente cansado por los 77 años a cuestas y la enfermedad del sistema nervioso que lo aqueja, don Laco, como le llaman muchos de sus amigos, inició su discurso rememorando algunos pasajes de la vida del doctor Belisario Domínguez, otro chiapaneco como él, que también mezcló su pasión profesional con política.
Fue la segunda parte del discurso el centro de controversia que terminó por opacar a la premiación misma. Generando el repudio de muchos mexicanos, don Eraclio salió nuevamente en defensa del Estado mexicano, con una clara postura de rechazo a la sublevación social y la desestabilización al gobierno en turno.
Aunque para muchos resultó sorpresa, don Eraclio ya lo había hecho antes. Fue justo durante el clímax del movimiento impulsado por el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) cuando, prese a provenir de las filas de un partido de izquierda, evidenciócierto escepticismo hacia los métodos utilizados por dicho agrupamiento.
Esta vez y ante la presencia del Presidente de la República, don Eraclio decidió concluir sus palabras con evidente respaldo a las acciones emprendidas por Enrique Peña Nieto y rechazo a las movilizaciones sociales emanadas por el caso de los 43 estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa, Guerrero.
Sin dudar, calificó de violentas, criminales e inadmisibles algunas de las manifestaciones ciudadanas. No trastabillo en elogiar al gobierno que lo condecoraba y ya para protocolizar el acto solicitó de “forma cordial” al Gobierno Federal el respeto a los derechos humanos y la atención a los reclamos sociales.
Como lo hizo ya hace 20 años, aseguró que en México la única vía de solución a los problemas sociales y transformación del país es el diálogo y la discusión de temas en el Congreso de la Unión; justamente el mismo que durante años ha perdido la confianza y credibilidad de la ciudadanía.
Don Eraclio, 20 años han pasado ya y los “diálogos” en los diferentes niveles legislativos parecen no haber resuelto en mucho la crisis mexicana. Presidentes han pasado, candidatos presidencialesasesinados, fraudes electorales, el narco infiltrado en el gobierno y un sinfín de muertos por la violencia son la factura de las últimas décadas.
En México la sociedad está harta de no ser escuchada, hastiada de ser engañada, enojada de ser abusada y desesperada por ser ignorada pese a sus gritos desgarradores de cambio y justicia. Los métodos que usted propone parecen no haber funcionado ya, por lo menos no en México. En fin. No cabe duda que como poeta y cuentista es usted un grande!
