EN CONCRETO

Qué es lo que quiere La Nena?

Víctor M. Cruz Roque
vmcruzroque@hotmail.com

En el filo de la navaja, en el punto mas delgado de eso que en la cofradía de su partido, de ese PRI que le ha dado todo, es hoy el transitar político tambaleante de María Elena Orantes López, que en el mejor de los apelativos auto adjudicado y reconocido por propios y extraños, se le conoce como La Nena.
Habilidosa en extremo para cultivar las “relaciones públicas”, de sorprendente ¿suerte? en los avatares políticos, hay que reconocer en ella su sagacidad y afanes acomodaticios cuando de conseguir un objetivo se trata. Eso le ha permitido escalar las más altas posiciones políticas…y, se aferra a querer más.
Originaria de un extenso rancho que se localiza en la zona norte del estado y portadora de un apellido de abolengo caciquil. A sus 43 años de edad, la vida la ha privilegiado como a pocas mujeres chiapanecas. De su modesto empleo como Directora de Relaciones Públicas y Comunicación Social en el Congreso del Estado hace 15 años, a lo que es hoy, hay un meteórico ascenso que pasa por las diputaciones local y federal, senadora, siempre en concatenación política, y, en abono suyo, hay que decir que nadie le ha regalado nada, pues dichos escaños de representación popular los ha remontado con la suma de los sufragios que le prodigaron los chiapanecos, mediante esa figura electoral que conocemos como uninominal.
Así, la egresada del ITESM con especialidad en Ciencias de la Comunicación y Maestra en Administración Pública por la misma institución, con un Diplomado en Perspectiva de Género por la Universidad Complutense de Madrid, España, ha forjado su capital político en el esfuerzo. Eso se le reconoce.
Al interior del PRI, partido que advertíamos llevaba impregnado hasta en los poros de su piel, despegó con un enigma: si en verdad tiene parentesco familiar con el político tabasqueño Arturo Núñez, que en sus inicios, decían sus allegados, el la catapultó a diversos cargos y encargos, desde una humilde consejería política municipal en el CDM de Tuxtla Gutiérrez, hasta las mas diversas posiciones de servicio en el tricolor.
Y ¡ahhh!, María Elena se volvió escritora, de su autoría sobresalen los libros: La Conquista del Sufragio Femenino; El Reto de Ser Mujer y La Historia del 8 de Marzo, entre otros ensayos relativos a los derechos sociales, políticos y económicos de las mujeres.
En su peculio político, se destaca que es amiga cercana del también Senador Manlio Fabio Beltrones y de la lideresa del SNTE Elba Esther Gordillo Morales, personajes que, se cree popularmente, son capaces de meter las manos al fuego por ella.

La encrucijada

Como si se tratase del juego de las serpientes y escaleras, su camino va de la mano en el tiro de dados. Sus activos hoy los utiliza para levantar la voz con sesgo casi de desesperación: quiere para sí, la candidatura de su partido al gobierno estatal.
Pero se le atraviesan varios peros…
El ex dirigente nacional priista Humberto Moreira–¿negocio solo?—afianzó para su partido la coalición rumbo al 2012 con el PVEM y el PANAL. Cedió espacios indebidamente, arguyen hoy los detractores de esas transacciones, por lo que al “verde” le tocó la mano para designar al candidato al Ejecutivo estatal y al otro negocio familiar, una candidatura al Senado y dos diputaciones.
En muchos medios de comunicación, al interior de su partido y sobre todo en las redes sociales, desde la cuenta http://www.facebook.com/#!/mariaelena.orantes, la Senadora se defiende, argumenta en su favor, alega, recurre a los estatutos del PRI, sindica, señala..y se aferra.
Pero comete un error colosal: No desmiente al coordinador del candidato “de las izquierdas” Ricardo Monreal Ávila, cuando la mete en el mismo costal junto a José Antonio Aguilar Bodegas, para que sus nombres aparezcan como prospectos posibles de las encuestas anunciadas para la selección del candidato del PRD, PT y Movimiento Ciudadano a la gubernatura estatal.
Nadie sabe que tan cierto sea esa versión, pero ahí está el pretexto idóneo para que las instancias priistas le dejen caer todo el peso estatutario, específicamente lo dictados en el Capítulo V, fracciones lV, V y Vl, que establecen como motivo de expulsión, quienes: “Realicen actos de desprestigio de las candidaturas sostenidas por el Partido u obstaculizar las campañas respectivas”; “Difundir ideas o realizar actos con la pretensión de provocar divisiones en el Partido; y “Solidarizarse con la acción política de partidos o asociaciones políticas antagónicas al Partido”, respectivamente.

La espada, pende…

Como priista de arteria yugular que es Orantes López, ella más que nadie sabe que si su partido por mandato del nuevo virrey en feto ya lo decidió, así se hará y de nada valdrán sus pataleos. Si esto es así, van a pasar por encima de ella y de quien se ponga enfrente. En la enciclopedia doctoral del PRI está escrito, que son capaces de perdonar a don Ali Ba ba con todo y sus cuarenta ladrones, pero nunca a quienes ellos creen que hace el papel de Judas Iscariote. En la médula dorsal del PRI, la lealtad y la disciplina deben ser prácticas absolutas en beneficio del nuevo Salvador o Mesías que se trate.
Tragar sapos hediondos o, como decía Jesús Reyes Heroles, saber “lavarse las manos con agua sucia”, es fundamental, para todos los que se precien de ser buenos priistas en grado absoluto.
¿Está consiente de esto María Elena?; ¿Se rebela por sí misma o enchufada—en el buen sentido de la palabra—con otras energías partidistas?
Jure usted, guadalupano lector, que si en verdad su nombre aparece como prospecto en la lista de los adversarios, le van a dejar caer la espada sin miramientos, a ella y a quien se ponga enfrente. Júrelo usted.

BRUJULA.

La mosca en el arroz. No todo fue miel sobre hojuelas en el evento donde Mónica Arriola, mejor conocida como hija de la maestra Elba Esther Gordillo, se registró a la candidatura para la Senaduría por Chiapas, vía la franquicia PANAL, hubo “cositas” desagradables.
Una de ellas la protagonizó un tal Francisco Javier Serrano Montero, Secretario de Vivienda de la Sección 40 del SNTE, hecho que causó animadversiones y molestias en muchos de los presentes.
Se nos agotó el espacio, de esto hablaremos en la siguiente entrega.
Es todo, gracias.

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